Se viven momentos de tensión en la región. Al ataque promovido por Donald Trump en Caracas y que deja hasta el momento ochenta muertos, dato entregado por el New York Times, se sumó la detención y extradición a los Estados Unidos de Nicolás Maduro. El pasado cuatro de enero el presidente norteamericano anunció, además, que “no le sonaba mal” una probable intervención militar en Colombia y volvió a acusar al presidente Petro de estar relacionado con el narcotráfico. La clase política colombiana, lejos de apoyar al mandatario colombiano, guarda silencio
Un día después León Valencia escribió este trino en su cuenta de X en donde recuerda el momento en el que alertó, a alguien que está en sus antípodas ideológicas, como es Álvaro Uribe, sobre una posible detención cuando estaba estudiando en Oxford. Esta es la anécdota:
“Alguna vez, cuando Álvaro Uribe Vélez adelantaba estudios en Oxford, le avisé que los esposos Mauss, espias alemanes, habían contratado un grupo de abogados para incubarle un proceso penal en Londres. Era una retaliación contra el exgobernador de Antioquia quien había hecho gestiones para que los detuvieran cuando negociaban la liberación de Brigitte Schone, secuestrada por el ELN. Los Mauss estuvieron largos meses en la cárcel acusados de acciones ilegales en nuestro territorio. Supe de la pretensión de los Mauss en Holanda donde me escapaba de amenazas sobre mi vida con ayuda del gobierno de ese país y de Pax Christi una organización liderada por Liduine Zumpolle Después algunos amigos me han reprochado esta ayuda a Uribe. Les responde que era una cuestión de honor. No podía guardar silencio ante la posibilidad de que se encarcelara injustamente a un compatriota. Ahora veo que el honor es un bien escaso en Colombia, tanta gente guarda silencio o aplaude las amenazas de Donald Trump y Marco Rubio sobre el presidente Petro animada por las grandes diferencias políticas que tienen con el mandatario.



