A comienzos de febrero de 2024, mientras el juicio apenas empezaba, La Silla Vacía sacó un informe que intentaba dilucidar cómo percibía la opinión pública el juicio de Uribe. Lo que sigue siendo una constante es que la gente todavía no tiene muy claro por qué se está juzgando Uribe. Los medios decidieron no transmitir el día a día y, comparado con juicios anteriores, cargados por el poder mediático, como fue el caso Colmenares. Además, La Silla preguntaba a los colombianos si el juicio le era favorable o no al expresidente y en una amplia mayoría, la gente respondía que el líder del Centro Democrático iba a ser el ganador. El juicio acaba de terminar y queda claro que, difícilmente, se puede decir que Uribe vaya a ganar sin problemas.
En las últimas entrevistas con medios cercanos al uribismo, como Semana, el abogado Jaime Granados, líder de la defensa del expresidente, ha empezado a dar claves de que, si el fallo es contra sus intereses, apelarán, y con eso buscarían llegar a la preclusión. El expresidente le ha pedido a la jueza Sandra Liliana Heredia que lo absuelva, que lo declare inocente.
En sus últimas declaraciones, Uribe, quien presentó su alegato final la semana pasada, afirmó, sin rodeos, que su juicio ha estado “inducido” por el actual gobierno, ya que es indudable, para él, la cercanía del presidente Petro con el senador Iván Cepeda, perteneciente al Pacto Histórico: “no podemos olvidar que este juicio ha sido inducido por el actual Gobierno, por su más representativo senador”.
Este juicio arrancó en el año 2012, cuando Uribe demandó a Cepeda por, supuestamente, manipular a exparas que estaban en las cárceles, para que dieran versiones que lo pudieran incluir, por ejemplo, en la investigación de capítulos tan espinosos para la historia del país como el de la creación del misterioso Bloque Metro de las AUC. La Corte Suprema estudió el caso y, a Uribe, este se le volteó como un boomerang. Pasó de ser una víctima a ser el principal sospechoso, ya que testimonios como el de Pipintá o el de Juan Guillermo Monsalve torcieron la historia y lo señalaron a él como el principal instigador de manipulación de testigos, en este caso específico. Se espera que para el próximo 28 de julio se tenga ya el fallo de este juicio histórico.



