En Jambaló, lo que la gente ha tenido en los últimos cincuenta años es miedo. El 10 de agosto de 1985, tal y como lo recuerda el portal Rutas del conflicto, doscientos guerrilleros del VI frente de las FARC asesinaron, a la salida del pueblo, a cinco hombres y a un niño de cuatro años que iban en una camioneta. Poco después entraron a Jambaló y sacaron de su casa a la maestra Rosa Elena Toconás, quien además había hecho el himno del municipio. A la mujer la encontraron días después, en una vereda cercana al casco urbano. La masacre se dio porque ellos eran, según la versión de las FARC, miembros del grupo Ricardo Franco, una disidencia de este grupo armado.
La guerra en este lugar del nororiente del Cauca se instaló a finales de los sesenta y siempre regresa como un espiral cada tanto. Allí, donde alguna vez se instalaron el VI Frente de las FARC y la Columna Móvil Jacobo Arenas, ahora los que pastan son las disidencias de Iván Mordisco, exactamente la columna Dagoberto Ramos. Durante tres horas atacaron la estación de policía del municipio, que queda en las afueras del mismo, justo en el lugar donde arranca la vía que comunica con Silvia.
Antes de empezar los ataques, en la madrugada de este 19 de noviembre, hombres vestidos de camuflado y con megáfono advirtieron a la comunidad que despejaran la zona, tal y como lo reportó el enlace de Paz y Reconciliación en el Cauca. A las cuatro y media de la mañana empezaron a hablar los fusiles. La posición estratégica de los guerrilleros era inmejorable, ya que estaban en el cerro más importante de los que circundan el municipio. El saldo que dejan hasta ahora es el de cinco policías y un menor de edad heridos.
Uno de los primeros en emitir la alerta fue el Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC, quienes, sobre las seis de la mañana, enviaron este comunicado: “La población reporta temor, interrupción de actividades y riesgo para viviendas, sedes educativas y procesos comunitarios”.
Sobre las diez de la mañana, los fusiles callaron pero empezaron a verse el sobrevuelo de varios aviones tucanes del ejército, esto generó otro tipo de temor por parte de la población y es el que empezara una contraofensiva por parte de la fuerza pública. La reanudación de bombardeos por parte de este gobierno ha dejado en unas cuantas semanas 15 menores de edad muertos. La preocupación en Jambaló es total.



