La historia de las diferencias entre el cardenal Robert Francis Prevorst con Trump datan de una década. No hay nada que esté más en contravía de un cristianismo consecuente y digno que el actual presidente de los Estados Unidos. Por eso era cuestión de tiempo que volvieran a chocar. El papa León XIV afirmó que Dios no podría estar presente en ningún conflicto, abordando el tema de la política global del momento, el ataque de Estados Unidos a Irán. Esto hizo que Trump respondiera con una de sus frases un tanto “locas”, “El papa debe espabilarse en materia de armas nucleares, esgrimiendo el principal argumento de los ataque de EEUU a Irán y es la proliferación de este tipo de armas. Ahí no pararon los ataques contra Leon XIV sobre quien también dijo lo siguiente: “Si yo no estuviera en la Casa Blanca, León no estaría en el Vaticano”, pero el colofón de su violencia verbal contra el papa no paró ahí sino que afirmó que al pontífice “Le gusta el crimen”.
Trump, con su medievalismo rampante, fue más allá y criticó el talante liberal del papa “Es una persona muy liberal, y es un hombre que no cree en acabar con la delincuencia; es un hombre que no cree que debamos meternos con un país que quiere armas nucleares para poder volar el mundo por los aires”.
Hay que hace tan solo una semana el presidente de los Estados Unidos amenazó con “acabar una civilización” si Irán no se plegaba a los preceptos. La fiebre por el petróleo está literalmente enloqueciendo al presidente norteamericano ya que el 3 de enero invadió Venezuela para tener el control de ese país y un mes después hizo lo mismo con Irán.
Esto ha despertado toda una tormenta en torno a unas nuevas declaraciones de un presidente que va dando tumbos de escándalo entre escándalo. Expertos han afirmado que este tipo de calificativos no se veían en la historia de occidente ni siquiera cuando en este mundo dictadores como Mussolini o Hitler dominaban el planeta.
El Papa Leon XIV ha dicho en las últimas semanas lo siguiente: “Que quienes tienen armas las depongan. Que quienes tienen el poder de desencadenar guerras elijan la paz”. Además, ante el auge abrumador de fuerzas como el ICE especializado en deportar a cientos de miles de personas rompiendo familias y no mostrando ningún tipo de humanidad, el papa ha dicho lo siguiente: “Esto es un trato inhumano a los inmigrantes”.
Si había alguna duda sobre la capacidad que tiene el Papa Leon XIV de cuestionar el poder acá están pruebas fehacientes que el legado que dejó el papa Francisco en materia de cuidado de los derechos humanos está en la mejor de las manos.



