Richard Aguilar Villa es hijo del condenado Hugo Eliodoro Aguilar Naranjo, coronel retirado de la Policía Nacional, exgobernador de Santander (2004 – 2007) y principal cabeza del Clan Aguilar, uno de los clanes más fuertes del departamento de Santander.
Richard es abogado, especialista en derecho comercial y magister en estudios legales. En su trayectoria por el sector público fue asesor del Ministerio de Industria y Comercio, asesor financiero en el Senado de la República y cónsul de Colombia en Santiago de Chile entre 2008 y 2011, cuando regresó por instrucciones de su padre, Hugo Aguilar, para comenzar su periplo hacia la Gobernación de Santander.
Aguilar Villa se presentó a los comicios de 2011, obteniendo más de 400.000 votos, que le garantizaron el triunfo y por consiguiente, el regreso al poder del Clan Aguilar. Aguilar gobernó el departamento en la lógica clientelar del clan, acomodando fichas claves en cargos altos, repartiendo burocracia a los partidos y a los grandes gamonales del departamento.
En su administración se realizó una intervención de modernización en la vía Bucaramanga – Barrancabermeja; se dio paso a la construcción del tercer carril entre Bucaramanga y Floridablanca. Se fortaleció la obra del Parque Nacional del Chicamocha – PANACHI, obra cumbre de su padre, Hugo Aguilar y se dio paso a la construcción del Ecoparque Cerro del Santísimo, obra que será recordada por los santandereanos, como fruto de su administración.
Al concluir su periodo, se retiró un poco de los focos políticos mientras enfrentaba las investigaciones que habían quedado de su administración. Al estar estas investigaciones en fase previa, decidió aspirar al Senado de la República en 2018 por el Partido Cambio Radical.
La llegada del clan a la estructura de Cambio Radical estaba ligada a la estrategia del jefe natural del partido, el exvicepresidente, Germán Vargas Lleras, de aglutinar estructuras políticas que le garantizaran el triunfo en la carrera presidencial de 2018, estrategia que al final no le funcionó y terminó sepultando su aspiración presidencial.
Aguilar Villa se movió en el Congreso en la comisión tercera, relacionada a los temas de Hacienda y Crédito Público, moldeando nuevamente su figura y cimentando la aspiración de su hermano Mauricio Aguilar, quien ya había sido senador y que buscaba la Gobernación de Santander para 2019.
Mauricio ganó la gobernación y se convirtió en la tercera línea del clan que llegaba a la magistratura departamental. Allí se creyó que los procesos penales que tenía Richard podrían ser detenidos con el fin de llegar al vencimiento de términos.
Proceso Estadio Departamental Alfonso López
El proceso del Estadio Departamental Alfonso López data de las obras de reforzamiento y remodelación que se efectuaron en el año 2013. En dicho entramado, la justicia encontró en Claudia Toledo, exsecretaria de infraestructura de Aguilar y Lenin Pardo, megacontratista de la Gobernación de Santander y esposo de Claudia Toledo, el testimonio clave que relacionaba a Aguilar como direccionador y beneficiario de contratos multimillonarios que giraban alrededor del estadio.
Según las versiones de Toledo y de Pardo, Aguilar Villa direccionó el contrato de remodelación a la empresa PROCINCO, donde Pardo sirvió de enlace con Julián Jaramillo, megacontratista de la gobernación, amigo personal de Richard y dueño parcial de la empresa PROCINCO.
El contrato tenía un valor superior a los 4.782 millones de pesos, el cual fue adjudicado por la gobernación y la secretaría de infraestructura en cabeza de Claudia Toledo. La remodelación continuó con sobrecostos que llevaron el proceso a un valor superior a los veinte mil millones, y con una demora injustificada.
En medio de la demora en las obras y el mal estado del estadio, fue el diario Vanguardia quien comenzó la investigación y los señalamientos por el contrato sobredimensionado. A partir de eso vinieron las investigaciones y la captura de Claudia Toledo y de Lenin Pardo.
Los esposos según dicen en el departamento, intentaron pedir ayuda de su antiguo jefe, a lo que Richard se negó, llevándolos a solicitar un preacuerdo con la Fiscalía donde aportaron pruebas tanto del direccionamiento contractual, como también de las altas peticiones de Aguilar Villa en las partidas presupuestales de los contratos.
El caso pasó a manos de la Corte Suprema, que para ese entonces (2018) era el juez natural de Aguilar. La corte tomó el material probatorio, revisó los testimonios y las pruebas aportadas por los esposos Toledo – Pardo y el preacuerdo otorgado por la Fiscalía. Con todo esto en sus manos, procedió a la captura de Richard Aguilar, en julio de 2021.
Aguilar renunció al Senado para que su caso fuera enviado a la Fiscalía General de la Nación. En noviembre de 2022, un juez le otorgó la libertad por vencimiento de términos, al no haber iniciado el juicio oral en su contra por el proceso del estadio.
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