La última semana previa a las elecciones al Congreso estuvo marcada por una intensa actividad política y por múltiples controversias en distintas regiones del país, las cuales lograron influir en el ambiente y desarrollo de los comicios.
Durante este periodo se intensificaron las denuncias, tensiones entre campañas y cuestionamientos sobre el comportamiento de algunos funcionarios públicos que, presuntamente habrían participado de alguna u otra manera en actividades de carácter político – electoral. Una actividad que bajo la normativa actual está prohibida.
Pero que se ha convertido en la moneda de cambio de alcaldes y gobernadores, que ejercen presiones entre sus funcionarios, contratistas y trabajadores para votar por uno u otro candidato. Una estrategia antigua, tradicional y pérfida, que solo afecta el sistema político y democrático del país.
El caso de “El Palomo”
Uno de estos casos se registró en el municipio de El Colegio, en el departamento de Cundinamarca. Según fuentes territoriales, el alcalde municipal, Diego López Suarez, presuntamente habría participado en política a favor de dos candidatos al Congreso; Néstor Leonardo Rico Rico, aspirante a la Cámara de Representantes por el partido Cambio Radical, y Óscar Hernán Sánchez León, candidato al Senado por el Partido Liberal.
De acuerdo con los resultados electorales del municipio, Leonardo Rico fue el candidato con mayor votación en El Colegio, sin embargo, debido a que su partido, Cambio Radical no alcanzó el umbral, no obtuvo la curul pese a tener más de 40 mil votos en todo el departamento.
Por su parte, Óscar Hernán Sánchez sí logró consolidar un escaño en el senado y, además, obtuvo la mayor votación de los aspirantes a Senado en el municipio.
López Suarez, se hace conocer en el municipio como “El Palomo” y a partir de este ha ido construyendo una reputación y un grupo que, según los resultados electorales, está consolidado y ordenado.
Las veedurías alertaron sobre la participación política de López en favor de los candidatos mencionados, sin embargo, la actuación no trascendió, pese a que el alcalde seguía en correría a nombre de los dos candidatos.
Incluso, días antes de las elecciones, “El Palomo” publicó un video donde invitaba a votar a toda su “familia palomista” por Leonardo Rico, con un claro ejercicio de pedagogía electoral tal y como lo muestra el siguiente video:
Fuente: Video redes sociales funcionarios y veedores municipio “El Colegio”.
De igual manera, hizo proselitismo en nombre de Oscar Sánchez, una de las votaciones más altas del Partido Liberal al Senado de la República. Las denuncias ciudadanas, hablan de que, en las reuniones políticas de Sánchez, “Palomo” daba discursos e invitaba a la gente a votar por el candidato.
PARES pudo conocer la siguiente foto, publicada por el mismo Diego López en sus estados de WhatsApp el día después de los comicios:
Y aunque al “Palomo” se le ha pedido explicaciones, su respuesta ante las veedurías es que él está en libertad de apoyar a quien considere.
Un caso claro de extralimitación de mandatarios locales, proselitismo político y porque no, seguras presiones a la llamada “Familia Palomista” para que acompañara a estos candidatos.
Al final, una elección más y una nueva muestra de esa “puerta giratoria” entre el poder legislativo y el poder ejecutivo regional, que se alimenta de los procesos electorales y que sigue siendo utilizado para alimentar el sistema electoral colombiano que es benevolente y piadoso con los políticos.



