Debido a las agresiones verbales que venía sufriendo el presidente por parte de Trump desde hace meses y al ataque del pasado 3 de enero a Caracas, existía un verdadero clima de ansiedad y hasta angustia en Colombia. Un sector de la derecha, encabezado por Abelardo de la Espriella y Tomás Uribe pedía, de manera irresponsable, una intervención de Estados Unidos en Colombia y la extradición de su presidente. Mientras tanto el grueso de la clase política colombiana, entre las que se contaba incluso a Paloma Valencia, la candidata de Uribe, rechazó este tipo de intervención. Pero el pasado miércoles 7 de enero le tocó al petrismo salir a la calle. Según constatamos en vivo, la plaza se llenó de viejos militantes, de grupos antifascistas, con gente que estaba en contra de la salida guerrerista, antirracista, había además muchos venezolanos que salieron a manifestarse contra la invasión en Caracas que dejó por lo menos ochenta muertos. También se notó que salió mucho trabajador oficial.
Entrar a la plaza fue muy incómodo porque sólo se habilitó la entrada por la séptima. Cubrir el evento fue difícil, la tarima fue mucho más pequeña que en otras oportunidades. Además el cielo estaba en el constante amague de lluvia. La cita era a las cuatro pero Petro no aparecía. Las razones de su retraso se conocerían algunas horas después.
Pocos sabían que una gestión que incluyó al embajador García-Peña y al senador republicano de Kentucky, Rand Paul, Petro por fin pudo establecer un canal de comunicación con Washington. Sobre las cinco de la tarde se confirmó la llamada. Hay que recordar que Paul es el único senador republicano que ha cuestionado a Trump por su ataque a Caracas. La conversación se dio durante una hora y en ella participaron sólo los dos presidentes y un traductor. Trump le dijo que había escuchado cosas muy malas de él y también muy buenas. En la Plaza de Bolívar Petro afirmó que ha sido la derecha colombiana quien ha instigado contra él haciéndole formar a Trump una imagen completamente distorsionada de la realidad. Los dos temas centrales de la conversación fueron Venezuela y el narcotráfico. Al final de una cálida conversación ambos dejaron encargados tanto al secretario de estado, Marco Rubio, como a la canciller Rosa Villavicencio para concretar la visita a la Casa Blanca. Antes de que ocurra esto, y debido al carácter imprevisible de Trump, Petro deberá de abandonar la lista Clinton y recuperar su visa.
Una de las exigencias de Trump habría sido que Colombia prohíba la exportación de precursores de fentanilo y muestre, ojalá espectacularmente, la destrucción de laboratorios. Con la incautación de coca al parecer las cifras están bien y no habría quejas en Washington.
Las personas que se agolparon en la Plaza de Bolívar sabían que sería un momento histórico cuando Petro afirmó lo siguiente: “venía con un discurso y tuve que cambiarlo” ¿Qué decía ese discurso? acaso nadie lo sabrá, lo único cierto es que fue la gestión del embajador en Colombia y del senador republicano Rand Paul quienes lograron la hazaña.



