En la ultima semana de febrero de 1976, el Sindicato de trabajadores y trabajadoras del Banco Popular, Sintrapopular, inició una huelga nacional, en uno de los bancos más importantes en su momento. El pliego de peticiones que no fue posible concertar tenia los temas salariales, estabilidad laboral y medidas para fortalecer la acción sindical.
Al sindicato del Banco Popular, se le sumaron a la huelga, Sintrabanca, sindicato del Banco Cafetero y Astraban, sindicato del Banco Central Hipotecario, las tres huelgas fueron a tribunales de arbitramento y en esa instancia los intereses de las y los trabajadores no prosperaron, la huelga que más duró fue la de Sintrapopular, que duró seis meses, al final fueron derrotados: quinientos trabajadores fueron despedidos.
Tuve la fortuna de participar de una reunión en la última semana de febrero de este 2026, con los protagonistas de estas luchas de hace medio siglo, la organizaron quienes vivieron esta experiencia y tuvieron el apoyo de los sindicatos a los que pertenecieron, hoy son mayores, algunas y algunos se jubilaron siendo trabajadores del sector financiero, otros tomaros otros rumbos en sus vidas, todas y todos llevan en sus corazones el orgullo de haber participado en estas luchas por derechos y dignidad.
El Maestro Mauricio Archila, historiador con una amplia obra sobre la clase obrera colombiana y los movimientos sociales, presentó una conferencia ante este auditorio de protagonistas de estas huelgas del año 1976.
Era el gobierno del presidente Alfonso López Michelsen, quien prometió reformas y cambios importantes, como los que lideró su padre Alfonso López Pumarejo, un reformista importante, pero lejos de eso, su gestión en el gobierno tuvo un talante represivo y nada de reformismo.
La ministra del Trabajo del gobierno del presidente Alfonso López Michelsen fue María Elena Jiménez de Crovo, quien venia precedida al igual que el presidente de un aura de rebeldía y vocación de cambio, pero esa no fue la realidad en la gestión de gobierno.
La ministra del trabajo se opuso al sindicalismo de industria, que dejaba en mejores condiciones para la reivindicación de sus derechos e intereses a la clase trabajadora, igualmente endureció las condiciones para las negociaciones colectivas y promovió la división de la acción sindical.
El año 76 es histórico en huelgas, y muchas de ellas terminaron militarizadas e ilegalizadas, el maestro Mauricio Archila, nos recordó los decretos 1533 de 1975, que daba facultades a las autoridades policiales para realizar arrestos hasta por sesenta días para quienes consideraran que perturbaran el “orden público” y allí cayeron muchos huelguistas y para el año 1976 se promulgó el decreto 541 que ampliaba el tiempo de detención hasta 120 días, decretos promulgados en el marco de la nefasta política de los estados de sitio que posibilitaba el articulo 121 de la constitución de 1886.
La huelga de los trabajadores bancarios generó una ola de solidaridad: estudiantes, otros trabajadores, sacerdotes, por ejemplo, los agrupados en SAL – Sacerdotes por América Latina- acompañaron las huelgas con tomas de iglesias, la de San Francisco en la avenida Jiménez con séptima, entre otras, con esta historia recuerdo un trabajo de Mario Calderón. Sacerdote Jesuita, quien participó de estas luchas y las narró.
El año 1976, fue histórico en las luchas obreras y de los trabajadores, hay que recordar las huelgas de Rio Paila, de Vanitex, de los trabajadores de la salud, agrupados en Asmedas, igualmente del magisterio, era el preludio de la más formidable protesta urbana del siglo XX, como lo fue el paro cívico del 77, el cual hay que conmemorar el próximo año.
Medio siglo después, las y los trabajadores siguen luchando por derechos, con la gran diferencia que hoy hay un gobierno de su lado, que ha promovido la recuperación de derechos birlados durante los gobiernos de Álvaro Uribe.
Con las reformas laboral y pensional aprobadas durante el gobierno del presidente Gustavo Petro, se reafirma la importancia de garantizar los derechos de la clase trabajadora, medio siglo después del año de más huelgas en el siglo XX.



