Como si se tratara de un círculo vicioso de la política colombiana, cada cuatro años, revive un fantasma que persigue y atormenta la democracia de nuestro país. Salen a la luz escándalos o hechos que desdicen de la idoneidad y los reales intereses altruistas de los candidatos y candidatas que aspiran al Congreso de la República.
3.144 candidatos compiten por una curul el próximo 8 de marzo. De estos 1.078 le apuntan al Senado y 2.066 a la Cámara de Representantes. Incluyen circunscripciones especiales y las conocidas Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz -CITREP- creadas en el marco del acuerdo de paz del 2016; curules que será la última vez que se eligen, si no hay algún cambio a nivel legal y constitucional que permita que estas circunscripciones persistan.
Sobre estos más de tres mil nombres, el equipo de la Fundación Paz y Reconciliación, puso la lupa, como lo ha venido haciendo desde 2014. Y ha hecho un gran “Informe de Candidatos y Candidatas Cuestionados”. La investigación dio un resultado alarmante : 195 nombres , de los cuales 78, buscan llegar al Senado, 111 a la Cámara de Representantes y 6 buscan ocupar curules CITREP, Afro e Indígenas. Tienen cuestionamientos por su vinculación a investigaciones judiciales, por su pertenencia a clanes familiares que utilizan sus puestos de elección o la condición de funcionarios públicos para apalancar sus candidaturas, o por ser herederos de políticos comprometidos con fuerzas ilegales.
El domingo pasado Marcela Pulido de Caracol Noticias publicó un especial denominado “Pecados Electorales”, en el que PARES brindó un especial apoyo a la investigación sobre el cuestionamiento a la candidata CITREP del Catatumbo la señora Tatiana Gaona que se hace llamar “La Cebollita”, una de esos 195 nombres cuestionados, quién además ya había aspirado en 2022, derrotada por Diógenes Quintero, quien falleció recientemente en un accidente aéreo.
La “Cebollita” aparece en videos y conversaciones con miembros del frente 33 de las disidencias de las extintas FARC, liderado por alias Richard, lo que deja entrever que tiene el respaldo de este grupo ilegal. Desde 2022 cuenta con el apoyo del representante conservador Ciro Rodríguez Pinzón figura tradicional de la política departamental vinculado a la casa de William Villamizar, actual gobernador y gran elector de Norte de Santander.
Pero Gaona no es la única pecadora que figura en el informe de PARES, que ya pueden consultar en su página web. Existen cuestionados de todas la corrientes políticas, de izquierda, de centro, de derecha, ningún partido se salva.
Hay unos patrones marcados que llaman mucho la atención. De cada 10 candidatos cuestionados, 4 de ellos hacen parte o tienen cercanía con un clan político de los cincuenta y cinco que tiene documentados la Fundación Pares. El Clan Char, liderado por Fuad Char, desde Barranquilla, la sinigual arenosa, es el que más cuestionados arropa; la mayoría de candidaturas de este Clan costeño, se avalaron por el Partido Cambio Radical y la Coalición ALMA compuesta por el Partido Cambio Radical, la Liga Anticorrupción, Colombia Justa-Libres, el partido ADA y Dignidad Liberal.
Si nos vamos un poco más al sur de la costa caribe, resaltan los nombres de David Barguil y de Wadith Mazur oriundos del Departamento de Córdoba.
Barguil, después de una fracasada carrera presidencial en 2022 y del rompimiento con la estructura García – Pineda, decidió volver a aspirar al Senado. Sobre Barguil pesan varias investigaciones por tráfico de influencias, ausentismo en el legislativo y presuntas recomendaciones políticas de puestos burocráticos durante la administración de Iván Duque.
Por otra parte, su pupilo Wadith Manzur, quiere dar el salto al Senado. El abogado y actual representante a la Cámara por el departamento de Córdoba, es recordado por ser el hijo del exsenador Julio Manzur Abdala, que en la actualidad rinde versión ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en el marco del macro caso 04, por sus presuntas relaciones con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) en el Urabá.
Wadith, aparece involucrado en el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo (UNGRD). Según la Fiscalía, fue uno de los congresistas que aprobó los cupos de endeudamiento que se solicitaron por parte del gobierno y junto a Karen Manrique, la congresista CITREP de Arauca, presuntamente coordinaron el envío de las partidas presupuestales y tramitaron el voto de los otros congresistas y el proceso de acción que debía seguirse por el beneficio del dinero enviado.
Hacia los Santanderes aparece la aspiración de Richard Aguilar, hijo de Hugo Aguilar Naranjo, condenado parapolítico, quien ha impulsado su carrera desde el inicio. A Richard lo capturaron en 2021 por delitos de corrupción y concierto para delinquir en su periodo como gobernador, aunque fue liberado por vencimiento de términos. Richard Aguilar, además, es una pieza de César Gaviria para disputarle a Jaime Duran el poderío Liberal en Santander.
En las tierras del San Juanero, aparece Gorky Muñoz, exalcalde de Neiva que con el aval del Frente Amplio, busca llegar al Senado. Gorky tuvo procesos penales por presuntas irregularidades en contratación de ayudas alimentarias y del Programa de Alimentación Escolar (PAE) durante la pandemia, lo que lo llevó a la orden de detención domiciliaria en junio de 2022 por decisión de una juez de la República.
Adicionalmente la Procuraduría lo destituyó e inhabilitó por nueve años y seis meses, el 8 de marzo de 2023, sanción ratificada el 17 de agosto de 2023, por irregularidades en la contratación de mercados y PAE. En diciembre de 2025, la Procuraduría profirió pliego de cargos por este tema del PAE. Pero lo más extraño es que Muñoz, entre recursos y estrategias jurídicas, sigue en un limbo que no lo inhabilita para aspirar el Senado.
¡Y para que se asusten! El cálculo de Pares es que el setenta por ciento de estos cuestionados llegará al congreso de la república.



