La adquisición del parque solar Puerta de Oro por parte de Isagen representa un nuevo movimiento en el mercado de generación de energía en Colombia, luego de que el Fondo V de Infraestructura de Patria Investments acordara vender el 100 % de su participación en el proyecto, ubicado entre Guaduas y Chaguaní, en Cundinamarca. La operación fue anunciada después de la entrada en funcionamiento comercial de la planta, aunque su cierre definitivo todavía depende de las aprobaciones regulatorias correspondientes, de manera que un activo de gran escala, tras superar las etapas de desarrollo y construcción, pasaría a formar parte del portafolio de una de las principales generadoras del país.
Puerta de Oro tiene una capacidad instalada de 360 megavatios pico, ocupa alrededor de 530 hectáreas y cuenta con más de 511.000 módulos solares, con una generación anual proyectada de 728 gigavatios hora. Para dimensionar esta producción, las estimaciones divulgadas sobre el proyecto la han relacionado con el consumo de cerca de 390.000 hogares, aunque esa equivalencia sirve como referencia de escala, pues la energía producida ingresará al sistema eléctrico y no se destinará exclusivamente a un grupo determinado de viviendas. Estas cifras muestran el tamaño que están alcanzando los proyectos solares en Colombia y la mayor presencia de esta fuente dentro de la oferta nacional de generación.
El desarrollo del parque también permite observar la cantidad de recursos y actores que requiere una infraestructura de estas dimensiones, ya que, de acuerdo con la información publicada por Forbes, su financiación se estructuró por más de un billón de pesos, con participación de Bancolombia, Grupo Aval, la Financiera de Desarrollo Nacional y recursos del Banco Interamericano de Desarrollo. Esa cifra corresponde a la financiación del proyecto y debe distinguirse del valor de la compraventa, dado que las notas consultadas no establecen que haya sido el precio pagado por Isagen; la distinción permite describir con precisión una operación que comprende tanto la construcción del activo como su posterior cambio de propietario.
Para Isagen, la compra amplía su participación en generación solar y se integra a una estrategia de crecimiento más amplia, pues la compañía ha señalado que busca incorporar 1.000 megavatios adicionales de esta fuente durante los próximos años. Para Patria Investments, la venta marca la salida de su fondo de infraestructura del proyecto una vez completada la fase de desarrollo y alcanzada la operación comercial; en términos empresariales, el acuerdo muestra cómo un mismo parque puede pasar por distintas etapas de inversión: reunir financiación, construirse, comenzar a generar energía y, posteriormente, ser adquirido por una empresa que lo incorpore a su operación.
La importancia de Puerta de Oro también está en el contexto energético en el que se anuncia la transacción, pues la incorporación de nuevas plantas solares diversifica las fuentes con las que Colombia atiende su demanda eléctrica. Al mismo tiempo, la capacidad instalada de un parque y su generación anual proyectada deben leerse como indicadores distintos: el primero describe el tamaño de la infraestructura y el segundo estima la energía que puede producir a lo largo del año, mientras que su aporte efectivo dependerá de su desempeño operativo y de su integración al sistema. Por eso, el alcance de esta adquisición comprende tanto la transferencia de propiedad como la entrada en operación de una nueva fuente de generación renovable a gran escala.
La venta de Puerta de Oro reúne, así, dos hechos relacionados: la culminación de un proyecto solar de gran tamaño y la ampliación del portafolio de Isagen. Mientras se surten las aprobaciones necesarias para cerrar la transacción, el parque ya ofrece una muestra concreta de la escala que puede alcanzar la inversión en energía solar en Colombia, y su evolución permitirá observar cuánto aporta finalmente a la generación eléctrica y cómo se integra a una matriz que continúa incorporando nuevas fuentes.
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