Estuvimos en Cúcuta, constatamos la tensión en la frontera. Algunos creen que una intervención norteamericana es altamente improbable. Otros creen que es inminente. El punto es que el despliegue de una fuerza militar tan poderosa como la norteamericana en aguas venezolanas en preocupante y podría ser el inicio de algo muy fuerte, casi que arrasador.
Desde 1999 el chavismo manda en Venezuela. Es imposible no creer que no tiene una base social considerable como para no creer las cifras, en unas cuantas semanas se alistaron a la reserva activa venezolana cinco millones de personas. Venezuela además cuenta con apoyo de potencias como China, Rusia e Irán y este apoyo se ha traducido en armamento. No es creíble la narrativa que habla de una operación quirúrgico que extraería como dos tumores malignos a Diosdado Cabello y a Nicolás Maduro. La guerra civil podría ser inminente y esto le traería muchos problemas a Colombia ya que activaría a organizaciones armadas como el ELN que llevan décadas justificando sus acciones hablando de un combate constante con el imperialismo yanqui.
El director de la fundación Paz y Reconciliación, León Valencia, nos habla de ese escenario que sería catastrófico y que le agregaría a nuestro país un nuevo capítulo en su larga historia de guerra.



