Es paradójico que Álvaro Uribe y algunos de sus seguidores quieran hacer política prometiendo extraditar a Petro y a todo su entorno. Lo que no cuenta el expresidente es que, además de los vínculos con los que se condenó a su hermano Santiago por la creación del grupo paramilitar Los doce apóstoles, él tiene una cuñada que fue procesada y judicializada en los Estados Unidos por sus nexos con el Chapo. Jaime Uribe Vélez se casó con Dolly Cifuentes, quien lideraba un clan familiar encargado de proveer de cocaína al cartel de Sinaloa.
Doce años después de su captura en Colombia se les ha impuesto a sus propiedades, avaluadas en 250 millones de dólares, la extinción de dominio. Son 30 propiedades que estuvieron relacionadas con “el Pecoso” como se le conoce al hermano del expresidente.
Jaime era el menor de los hermanos Uribe Vélez antes de su muerte. Entre 1997 y 1999 figuró en la junta directiva de la ganadería La Sorgita, compañía de la que eran dueños los Cifuentes Villa, familiares de su esposa. Esta compañía, según la revista Raya, está en extinción de dominio por estar en la Lista Clinton. Aunque Álvaro ha proclamado la inocencia de su hermano, hay que recordar que, en 1986, estuvo detenido por su relación con Pablo Escobar. Paramilitares como Don Berna lo señalan de haber sido pieza clave del Cartel de Medellín.
La Sorgita, que tenía nada más que 500 reses, daba miles de millones de pesos en ganancia. Pero una profunda investigación logró comprobar que era un lavadero y, por eso, la incluyeron en la Lista Clinton. Uribe, por todos sus medios, ha intentado negar que Dolly Cifuentes y su hermano Jaime tuvieron una relación. Sobre esto ha dicho el expresidente: “Mi hermano Jaime murió en 2001, casado con Astrid Vélez, tuvieron dos hijos, un joven profesional en materias ambientales, y una niña que nació con parálisis cerebral. Relación sentimental diferente que hubiera tenido mi hermano sería de su fuero íntimo y me es ajena”.
Hay documentos que prueban que Jaime era accionista de esta empresa. Jaime Alberto murió de un cáncer poco antes que Álvaro Uribe ganara las elecciones del 2002. La investigación de la justicia norteamericana determinó que los hermanos Cifuentes Villa habían creado rutas para distribuir cocaína desde Colombia hasta México. El socio de Dolly Cifuentes fue el Chapo. Llama la atención que la extradición de Dolly Cifuentes se dio en 2014, cuatro años después de que Álvaro Uribe dejara la presidencia. Durante su largo gobierno no hubo ninguna investigación contra los familiares de la esposa de su hermano.
Porque, aunque lo niegue, sí era su esposa. Una investigación de Gonzalo Guillén reveló lo que habían intentado ocultar, que Jaime Alberto Uribe y Dolly Cifuentes habían tenido dos hijos. Incluso probó lo siguiente: Jaime Alberto Uribe Vélez, dio fe por escritura pública el 22 febrero de 1994, ante el notario 17 de Medellín, que en esa fecha tenía “sociedad conyugal vigente” con la colombiana Dolly de Jesús Cifuentes Villa. Dolly de Jesús Cifuentes y Jaime Alberto Uribe Vélez confirmaron su “sociedad conyugal vigente”, al firmar la escritura pública número 310 por medio de la cual adquirieron por valor de 52 millones 915 mil pesos colombianos el apartamento 701 del edificio Altobelo, situado en la carrera 36ª No. 12 A – 21, de Medellín, fracción El Poblado.
Dolly Cifuentes fue extraditada en 2014 y, desde entonces, está condenada. También su hija -que viene siendo la sobrina del expresidente- Ana María Uribe Cifuentes, tiene un lío gordo con la justicia.
Las autoridades determinaron que esta última poseía 30 propiedades. En 2024 la Revista Raya, en un informe, presentó los siguientes registros sobre lo que tenía la sobrina del expresidente: “Ana María Uribe Cifuentes era propietaria de un apartamento de 144 metros cuadrados y dos parqueaderos en el edificio Robles de la Calera; un apartamento de 77 metros cuadrados y dos parqueaderos en Portal de Santamaría, también en el sector de El Poblado. A su nombre figuraba además la finca La Melonada en Girardota (Antioquia), una camioneta Toyota Prado Sumo, un diagnosticentro para vehículos sobre la Avenida las Vegas de Medellín, una discoteca cerca al Parque Lleras de esa misma ciudad y la Comercializadora Internacional Oceánica del Pacífico, una empresa pesquera en compañía con quien fuera su esposo: Giovanny Karlo Rendón Ochoa, sobrino del también narcotraficante Fabio Ochoa Vasco”.
En algún momento llegó a pensarse que Ana María estaba solicitada en extradición, pero eso no se pudo confirmar. Lo único cierto es que los hermanos Cifuentes se hicieron conocidos en los años ochenta por conformar lo que se conocía como “El cartel de los pilotos” En 1981 Álvaro Uribe, siendo director de la Aeronáutica Civil, le otorgó una licencia a Héctor Mario Cifuentes Villa, perteneciente a este cartel y que hoy está prófugo de la justicia. Era pura “gente de bien” de Medellín.
Por lo menos durante treinta años los Cifuentes Villa traficaron cocaína en sus aviones hasta que una de sus avionetas cayó con un cargamento en Guatemala en 2004, el mismo año en el que se estrelló otra avioneta de los Cifuentes en Santa Marta con 300 kilos de cocaína adentro. Desde entonces, empezó una investigación que terminó con el desmantelamiento de unos sobrevivientes del Cartel de Medellín que estaban peligrosamente cerca de la familia Uribe Vélez hasta el punto en que podrían ser una sola.



