JUEGO
La Escuela Soñada es un juego pedagógico para imaginar y construir escuelas más seguras y en paz. Incluye un tablero, fichas de colores, dado, reloj de arena y cartas con retos para actuar, dibujar, pensar y crear soluciones en equipo. Cada color representa una categoría del juego: Teatrero, Palabrero, Garabatero, Sabelotodo y Estratega. A través de sus actividades, los jugadores reflexionan sobre la convivencia, la protección y la respuesta ante riesgos escolares.
RECETARIO
El Recetario de La Escuela Soñada es una guía práctica con actividades y metodologías para fortalecer la convivencia, la protección y la participación en la escuela. Contiene “recetas” paso a paso con materiales, tiempos y roles que ayudan a reflexionar, planear y actuar frente a los riesgos escolares. Cada receta propone dinámicas creativas para trabajar en grupo, aprender haciendo y construir juntos entornos seguros y solidarios.
BITACORA
La Bitácora de La Escuela Soñada es el espacio donde se registran los aprendizajes, ideas y compromisos que surgen durante el juego y las actividades del recetario. Funciona como un cuaderno de memoria colectiva, donde cada grupo escribe, dibuja o reflexiona sobre lo vivido. A través de sus secciones, permite guardar las propuestas, acuerdos y estrategias para hacer de la escuela un lugar más seguro y protector.
Preguntas frecuentes - La Escuela Soñada
Item #1
1. ¿Qué pasa si el grupo no conoce la Declaración sobre Escuelas Seguras?
Antes de iniciar, se puede hacer una breve introducción sobre qué es y por qué busca proteger los entornos escolares. No es necesario conocerla a fondo, pero sí entender su objetivo principal: garantizar escuelas libres de violencia.
2. ¿Cuánto tiempo dura una partida completa del juego?
En promedio entre 45 y 60 minutos, dependiendo del número de jugadores y de las reflexiones que surjan durante las actividades.
3. ¿Se puede jugar sin tablero físico?
Sí. Se puede usar una versión digital o impresa en papel, manteniendo la dinámica de turnos, colores y categorías.
4. ¿Qué hago si faltan algunos materiales (dado, reloj, fichas)?
Pueden improvisarse con materiales locales: usar tapas, piedras o papelitos de colores como fichas, un cronómetro del celular como reloj y una ruleta o dado digital.
5. ¿Se puede adaptar el juego a un espacio reducido?
Sí. Solo asegúrate de mantener el espacio de trabajo en grupo y que todos puedan participar cómodamente.
6. ¿El juego puede usarse en contextos rurales o comunidades con pocos recursos?
Sí. Está diseñado para adaptarse a cualquier territorio. Lo importante es mantener la intención pedagógica: reflexionar, aprender y proponer soluciones colectivas.
7. ¿Cómo puedo presentar el juego a un grupo que nunca ha participado en una actividad lúdica?
Puedes iniciar con una breve explicación y una dinámica rompehielos sencilla para generar confianza y disposición al juego.
Item #2
8. ¿Qué hago si los jugadores no se identifican fácilmente en un tipo (autoridad, comunidad educativa o juventud)?
Puedes guiarlos según su rol principal en la escuela o el territorio, procurando mantener una distribución equilibrada por tipo de jugador.
9. ¿Se pueden unir varios colegios o instituciones en una misma partida?
Sí, siempre que se mantenga el número recomendado de participantes por grupo (5 o 6 personas) y un dinamizador por cada tablero.
10. ¿Puedo permitir observadores sin que participen directamente?
Sí, pero motívalos a tomar notas o registrar los aprendizajes, para mantenerlos involucrados.
11. ¿Qué hago si hay un grupo que domina la conversación y otro que no participa?
Usa preguntas directas a los grupos menos activos, distribuye las tareas (leer, dibujar, responder) y reconoce los aportes de todos por igual.
12. ¿Qué pasa si un grupo tiene menos personas?
Puedes equilibrar los grupos o asignar tareas adicionales (por ejemplo, que lean las tarjetas de reflexión o sean relatores).
Item #3
19. ¿Qué hago si las respuestas son muy cortas o poco reflexivas?
Puedes hacer preguntas de seguimiento: “¿Por qué?”, “¿Qué pasaría si no actuamos?”, o “¿A quién más afectaría esto?”
20. ¿Se deben escribir todas las respuestas en las fichas de aprendizaje?
No todas. Solo las ideas más importantes, los acuerdos o aprendizajes colectivos.
21. ¿Qué hago si las ideas son confusas o contradictorias?
Anótalas igual y al final del juego promueve un cierre donde se discutan y aclaren entre todos.
22. ¿Cómo puedo hacer que las reflexiones sean más participativas?
Invita a que cada integrante del grupo diga al menos una frase o idea antes de cerrar cada actividad.
23. ¿Qué pasa si un grupo termina antes que los demás?
Pueden escribir sus aprendizajes o leer el glosario del juego mientras esperan su siguiente turno.
Item #4
24. ¿Qué información debe escribirse en la Bitácora?
Las reflexiones principales, las estrategias propuestas, los acuerdos de grupo y las ideas destacadas de cada turno.
25. ¿Quién debe llenar la Bitácora?
Puede hacerlo el dinamizador, un relator designado o alguien del grupo que tenga buena redacción.
26. ¿Qué hago si no hay tiempo para completar todas las fichas?
Se pueden llenar al final del juego o después de la actividad, con ayuda del grupo.
27. ¿Cómo puedo usar los aprendizajes registrados después del juego?
Sirven para planear acciones de mejora, elaborar proyectos o fortalecer los planes de convivencia escolar.
Item #5
Sobre el enfoque pedagógico y temático
28. ¿Qué hago si surgen temas sensibles como violencia o discriminación?
Escucha con respeto, valida las emociones y recuerda las rutas institucionales de atención y protección disponibles.
29. ¿Se puede usar el juego en espacios fuera del aula (comunidad, eventos, encuentros)?
Sí. Está pensado para espacios educativos, comunitarios o institucionales que trabajen temas de convivencia, paz y protección.
30. ¿Cómo puedo cerrar el espacio de juego de forma significativa?
Pide a cada grupo que comparta una frase o idea sobre “cómo sería su escuela soñada”. Luego, motívalos a escribir o dibujar una acción concreta para hacerla posible.