Al cierre de esta jornada electoral, estas son las primeras conclusiones de los resultados a las consultas interpartidistas, al 94% de preconteo de resultados:
- Roy Barreras y Daniel Quintero pudieron comprobar a su manera que el voto de maquinaria que se mueve para elecciones regionales NO SIEMPRE se traduce en votos. También, como lo habíamos referenciado en artículos anteriores en la Línea de Democracia y Gobernabilidad, que el aumento del costo de las transacciones políticas luego de que los directores de los partidos pidieran no votar en las consultas, iba a aumentar de manera desmesurada. Ni Roy ni Quintero tenían la cantidad de recursos para traducir esos costos de transacción en votos.
- Aunque Paloma Valencia gana con suficiente fuerza su consulta (y superando lo que logró Federico Gutiérrez en 2022), logró superar los 3 millones de votos mínimos para sentar condiciones y poner en riesgo la candidatura de Abelardo de la Espriella. No obstante, si Paloma logra aumentar su caudal en primera vuelta, tendrá suficiente fuerza para negociar con Abelardo.
- Claudia López, aunque logra ganar su consulta, lo logra con menos votos que Fajardo en 2022 e incluso por debajo de los votos nulos de las consultas en general. Claudia pierde en su apuesta de consolidar a la centroizquierda en su seno (que, con el voto de Roy y con los resultados de las encuestas, parece que la mayoría ya se fue hacia Cepeda), y también de llegar a imponer condiciones con Fajardo, que ahora mismo tiene el reto de hacer que el centro sea una opción de tercería, aunque Paloma Valencia, con estos votos, parece que se está quedando con ese lugar.



