“Ya ha sido suficiente de órdenes de Estados Unidos”, esto lo dijo a principios de esta semana Delcy Rodríguez, presidente interina de Venezuela desde el pasado 3 de enero cuando en un ataque sorpresa Estados Unidos bombardeó Caracas y se llevó en operación quirúrgica a Nicolás Maduro. Desde entonces Venezuela, aunque la cúpula del chavismo no ha sido tocada, funciona como una especie de protectorado en donde Marco Rubio es una especie de gobernador y Donald Trump sería el gran presidente.
Este último se ha mostrado complacido con el trabajo que ha realizado con Rodríguez en lo que se conoce como la transición de Venezuela. Sin embargo a Marco Rubio le han caído muy mal las declaraciones de la presidenta venezolana. El secretario de estado afirmó que ella “podría caer como Maduro”. Hay que tener mucho cuidado con el discurso que dará Rubio este 28 de enero, podría dejar algunos titulares y advertencias en la comisión del Senado donde tendrá que explicar cómo fue el operativo del pasado 3 de enero. En ese discurso Rubio advertirá que no se descarta otra acción de fuerza en Venezuela si la cúpula del chavismo sigue sin entender que están ahí porque ellos lo han decidido, al menos así lo piensa ese gobierno. En el discurso Rubio dirá lo siguiente: “No se equivoquen: como ha afirmado el presidente, estamos preparados para usar la fuerza para asegurar la máxima cooperación si otros métodos fallan”
Mientras tanto en Venezuela Delcy Rodríguez inmediatamente le bajó un cambio a las revoluciones. Afirmó que todas las diferencias con Estados Unidos serán resueltas “por las vías diplomáticas”. Afirmó que con Marco Rubio directamente está en una agenda de trabajo muy bien planteada. Se refirió también al desbloque de recursos. La plata del petróleo aparentemente está llegando a Venezuela y, por eso, se están reconstruyendo clínicas y colegios. Este 27 de enero Rodríguez tuvo que ver como estudiantes, críticos con el régimen, le exigían en protestas la liberación de todos los presos políticos.
Rubio asegura que no está en guerra con Venezuela sino con los Maduro. Cuando se llevó al presidente venezolano y a su esposa Cilia Flórez afirmó que había “Arrestado a dos narcotraficantes” y que Maduro no es “un jefe de estado ilegal” sino un “un narcotraficante inculpado”.
Lo más seguro es que a Delcy Rodríguez no le quede otro camino que aceptar la realidad, que tiene un jefe desde el pasado 3 de enero y este vive en la Casa Blanca. Mientras tanto uno de los hijos de Nicolás Maduro afirmó que no se piensan hacer elecciones próximamente en Venezuela y que todo seguiría igual. En las próximas semanas se sabrá que tanta razón tiene o no.



