Hasta febrero de 2026 se creía que era un mito urbano eso de que, en Sarajevo, durante la guerra de los Balcanes, en medio de la depravación que se levantaba durante la guerra que atomizó a la antigua Yugoslavia, se presentaron safaris humanos. Solo hasta ese año, más de tres décadas después, se levantó una investigación formal sobre el tema. La Fiscalía de Milán llamó a un excamionero de ochenta años a declarar sobre los hechos. El hombre vivía solo en una casa en un lugar llamado Pordenone, ciudad que es frontera con Eslovenia. Allí encontraron fusiles especiales para caza. La Fiscalía tiene pruebas de que, hace unos años atrás, el hombre se ufanaba de haber matado a personas en Sarajevo. Italia no es el único foco de estas investigaciones. Desde Francia, Suiza y Bélgica, también se habrían sumado cazadores de hombres.
Todo esto parece lejano, casi que propio de una novela de ciencia ficción. Pero la verdad es que pasó. Y si nos atenemos a lo que se ha encontrado en los archivos Epstein, acá en Colombia también sucedió. La pareja de Jeffrey Epstein, pedófilo especulador financiero, Ghislaine Maxwell se ufana en algunos correos de que el presidente de Colombia -refiriéndose a Pastrana- le permitió manejar helicópteros Black Hawk, vestirse con uniforme militar y disparar a placer contra rebeldes. Durante años se creyó que los safaris humanos eran solo algo exclusivo a la ficción de series como El juego del calamar, pero queda claro que esto sucedió.
En Italia el escándalo sube con los días. La denuncia de un escritor italiano llamado Ezio Gavazzeni, quien empezó a investigar el tema después de ver un documental llamado Sarajevo Safari, en donde denunció que había ciudadanos de diferentes países de Europa que pagaban hasta cien mil euros para disparar en lo que se conocía como la avenida de los francotiradores, un lugar en donde en cinco años fueron asesinados once mil civiles. Tal y como lo dice el diario El País de España “Por dispararle a niños se pagaba más”.
Edin Subasic, exagente de los servicios bosnios, es uno de los testigos. Desde marzo de 1994, en plena guerra, se informó de estos hechos a la justicia italiana, pero su paso de tortuga gigante tardó en moverse. Incluso las fuerzas italianas determinaron cuál era la ruta para llegar a Sarajevo por parte de los turistas, la ruta era de Trieste a Belgrado. En esta investigación también está involucrado el actual presidente de Serbia, Aleksander Vucic, quien también habría participado en estos tiroteos.
En Italia, poco a poco, se va conociendo sobre este horror. En Colombia se necesita saber la verdad después de que quedara mencionado dentro de los archivos Epstein. El expresidente Pastrana está obligado a hablar.



