ELN y drones: la guerra que se desata en el aire

El ataque con drones explosivos, ocurrido el 3 de marzo en la estación de Policía del municipio de Río Iró, en el departamento del Chocó, vuelve a generar alarmas en país. De acuerdo con el reporte del ejército, el ataque en Santa Rita de Iró habría sido perpetrado por el ELN, grupo armado que mantiene injerencia en esta zona del departamento. Las autoridades no han entregado un censo oficial sobre las afectaciones materiales ni sobre posibles personas heridas tras la acción violenta. Mientras tanto, unidades de la fuerza pública realizan verificaciones en el área para evaluar los daños y determinar las condiciones de seguridad necesarias para restablecer el orden público.

Este hecho no representa una acción aislada en el escenario de seguridad nacional, sino es la confirmación de que el conflicto armado colombiano ha mutado de forma irreversible. La superioridad tecnológica del Estado frente a los grupos armados ilegales se ha desvanecido, dando paso a una amenaza asimétrica que desafía los cimientos mismos de la defensa territorial.

El ataque perpetrado por el frente Cacique Calarcá del ELN encaja en la noción de las “Nuevas Guerras” que, en algún momento, exploró la académica Mary Kaldor. Según este postulado, los conflictos contemporáneos han abandonado las batallas convencionales entre ejércitos estatales regulares para adoptar dinámicas de violencia organizada descentralizada. En el contexto del Chocó, la guerra se ha desterritorializado por completo, demostrando que el control armado ya no requiere de grandes contingentes de infantería ni de la ocupación física permanente de un territorio.

Así pues, la trinchera ha sido reemplazada por el dominio del espacio aéreo a baja altitud, permitiendo a los actores ilegales vigilar, intimidar y someter a la población desde la distancia. Esta transformación evidencia que el acceso a los medios bélicos cada vez es más amplio, donde actores no estatales se apropian de la globalización tecnológica para financiar y sostener economías criminales locales.

Democratización de la letalidad

La sofisticación del ELN y otros grupos armados no radica en el desarrollo de armamento militar de punta, sino en la adaptación letal de tecnologías comerciales de uso civil. Los grupos armados adquieren drones agrícolas o de fotografía de bajo costo, cuyo software de fábrica es hackeado sistemáticamente para anular las restricciones de exclusión geográfica que impiden sobrevolar infraestructuras críticas. A nivel de hardware, estas aeronaves son intervenidas para soportar baterías adicionales que extienden su autonomía y para incorporar sistemas electromecánicos de liberación remota de carga.

Esta democratización del acceso a la tecnología aérea rompe el monopolio de la violencia legítima del Estado con una inversión económica mínima. Mientras el Estado invierte miles de millones de pesos en sistemas defensivos, una estructura ilegal puede paralizar un municipio entero utilizando un dispositivo comercial modificado artesanalmente en un campamento selvático.

La letalidad de esta estrategia asimétrica se fundamenta en la capacidad de los grupos armados para fabricar artefactos explosivos improvisados altamente destructivos. Los explosivos lanzados desde los drones son esencialmente cohetes artesanales construidos a partir de pequeños segmentos de tubos de PVC. En su interior, estos cilindros son cargados con ANFO[1] y abundante metralla, diseñados específicamente para maximizar el daño expansivo al momento del impacto.

Para garantizar que el artefacto caiga de manera precisa y aerodinámica, los operadores les instalan cuatro alerones fabricados en plástico. El sistema de detonación prescinde de tecnologías complejas; utiliza un sensor de metal acoplado a la punta que activa instantáneamente la carga explosiva al hacer contacto directo con la tierra o la estructura objetivo.

Foto: Santiago Rodríguez Álvarez. En: https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/drones-en-conflicto-colombiano-militares-se-preparan-para-nueva-amenaza/

Crisis del derecho internacional humanitario

Desde la perspectiva del derecho internacional humanitario, el uso de drones armados artesanales representa una crisis humanitaria sin precedentes en el conflicto colombiano. Estos dispositivos carecen de sistemas de puntería avanzada, capacidades claras de reconocimiento o mecanismos de discriminación de objetivos. Por lo tanto, lanzar explosivos de caída libre sobre zonas densamente habitadas como Santa Rita de Iró vulnera de manera sistemática los principios rectores de distinción y proporcionalidad.

En las nuevas guerras descritas por Kaldor, la población civil deja de ser un daño colateral para convertirse en el objetivo primario de la intimidación táctica. El propósito central de estos bombardeos imprecisos no es necesariamente destruir a las Fuerzas Militares, sino generar un terror psicológico incesante que facilite el control social y territorial por parte del grupo armado. La normalización de esta violencia asimétrica configura un escenario alarmante de posibles crímenes de guerra. Según fuentes territoriales, por ejemplo, en el suroccidente del país, lideres sociales han denunciado desplazamientos individuales ejercidos por grupos armados, los cuales son direccionados por drones, así no solo artefactos explosivos, sino también son instrumentos de control y vigilancia.

Ahora, la implementación de esta tecnología ha obligado a los grupos armados a transformar de manera profunda sus patrones de reclutamiento. La guerra contemporánea en Colombia exige habilidades que trascienden el manejo de un fusil de asalto en zonas montañosas. Actualmente, grupos como el ELN priorizan la búsqueda, captación y retención de perfiles técnicos especializados, priorizando a jóvenes con conocimientos en programación, electrónica y pilotaje remoto, así lo denuncio un experto en drones el pasado 15 de marzo del 2025, quien fue citado en el sector conocido como Campo 2, en Norte de Santander, por este grupo y quien ha recibido varias amenazas[1]. Este cambio de paradigma evidencia que las alianzas y las rupturas en el conflicto armado actual se definen cada vez más por las capacidades tecnológicas operativas que por el volumen numérico de los frentes de guerra. Un operador de drones bien capacitado representa hoy una ventaja táctica mucho mayor que decenas de combatientes de infantería tradicionales.

Frente a esta sofisticación, la respuesta del Estado no ha sido suficiente. Si bien el Ministerio de Defensa ha estructurado el Escudo Nacional Antidrones, basado en la compra de inhibidores de radiofrecuencia y radares tácticos, la ralentización en la compra y la burocratización en el acceso a estas tecnologías no logra tomarle la ventaja a la innovación criminal que avanza a un ritmo más acelerado, lo cual puede derivar en una desventaja militar frente a las rápidas adaptaciones que hacen de estos elementos los grupos armados. Los inhibidores tradicionales funcionan bloqueando la señal entre el control remoto y la aeronave, pero resultan inútiles frente a las nuevas adaptaciones de la guerrilla.

Según la información publicada por Infobae[1], estructuras como las del ELN han comenzado a emplear drones guiados por cables de fibra óptica. Esta innovación táctica hace que las aeronaves sean completamente inmunes a las interferencias electromagnéticas del Ejército, neutralizando inversiones millonarias en seguridad. Para recuperar la iniciativa, el Estado está obligado a transitar hacia tecnologías de mitigación cinética o sistemas de armas de energía dirigida.

Hoy por hoy, la contención de las guerras de quinta generación[2] no puede depender exclusivamente de la interceptación en el campo de combate táctico. Es importante abordar el problema desde una perspectiva estructural que interrumpa la cadena de suministro logístico antes de que la tecnología llegue a los campamentos armados. El Estado debe entonces establecer controles aduaneros sumamente estrictos y exigir un registro de propiedad obligatorio para la adquisición de drones agrícolas o industriales de alta capacidad de carga, pero, además, hoy por hoy, cualquiera puede acceder a la compra y la capacitación de estas aeronaves no tripuladas, por ello también tendrían que pensarse mejores controles frente al acceso de estos.

Asimismo, las instituciones deben desplegar mecanismos de inteligencia financiera para rastrear y desarticular las redes de contrabando que proveen los componentes electrónicos, motores y precursores químicos a los actores armados. Solo a través de una política pública integral que combine la modernización de la defensa antiaérea, la protección de los derechos humanos y la asfixia regulatoria comercial, Colombia podrá hacer frente a la letalidad asimétrica de las nuevas guerras.

[1] Sistemas antidrones de la fuerza pública se habría quedado obsoleta ante nuevo recurso tecnológico del ELN y disidencias de las Farc en: https://www.infobae.com/colombia/2026/01/28/sistemas-antidrones-de-la-fuerza-publica-se-habria-quedado-obsoleta-ante-nuevo-recurso-tecnologico-del-eln-y-disidencias-de-las-farc/

[2] La Guerra de Quinta Generación (5GW, por sus siglas en inglés) es un concepto estratégico que describe los conflictos contemporáneos donde se desdibujan las fronteras entre lo militar y lo civil, y donde el Estado pierde el monopolio exclusivo de la violencia. A diferencia de las guerras convencionales, la 5GW se caracteriza por el uso de tecnologías avanzadas y accesibles (como drones comerciales o ataques cibernéticos) por parte de actores no estatales, y tiene como campo de batalla principal el dominio humano y cognitivo.

Referencias

BBC News Mundo. (2026, 21 de enero). Por qué Colombia va a construir un escudo antidrones único en América Latina. https://www.bbc.com/mundo/articles/cddgrq3p951o

Caracol Radio. (2026, 28 de febrero). Estación de Policía de Río Iró, Chocó, fue atacada con drones y explosivos. https://caracol.com.co/2026/03/01/estacion-de-policia-de-rio-iro-choco-fue-atacada-con-drones-y-explosivos/

Caracol Radio. (2026, 1 de marzo). Cacique Calarcá del ELN estaría detrás de ataque a estación de Policía en Santa Rita de Iró, Chocó. https://caracol.com.co/2026/03/02/cacique-calarca-del-eln-estaria-detras-de-ataque-a-estacion-de-policia-en-santa-rita-de-iro-ch/

Diario Occidente. (2026, 13 de enero). Colombia invierte $6,3 billones en sistema contra drones. https://occidente.co/colombia/proyecto-escudo-nacional-antidrones-colombia-defensa/

El Cronista. (2026, 1 de marzo). Ataque con dron en Chocó: lanzan explosivos contra estación de Policía en Santa Rita. https://www.cronista.com/colombia/actualidad-co/ataque-con-dron-en-choco-lanzan-explosivos-contra-estacion-de-policia-en-santa-r/

El Heraldo. (2026, 1 de marzo). Con explosivos lanzados desde drones atacaron estación de Policía en Río Iró, Chocó. https://www.elheraldo.co/colombia/2026/03/02/con-explosivos-lanzados-desde-drones-atacaron-estacion-de-policia-en-rio-iro-choco/

INDEPAZ (2025). El cielo ya no es azul: ¿La guerra del futuro? Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz).

Infobae. (2026, 9 de enero). Escudo Nacional Antidrones: el plan del ministerio de Defensa para blindar a la fuerza pública. https://www.infobae.com/colombia/2026/01/10/escudo-nacional-antidrones-el-plan-del-ministerio-de-defensa-para-blindar-a-la-fuerz/

Infobae. (2026, 27 de enero). Sistemas antidrones de la fuerza pública se habría quedado obsoleta ante nuevo recurso. https://www.infobae.com/colombia/2026/01/28/sistemas-antidrones-de-la-fuerza-publica-se-habria-quedado-obsoleta-ante-nuevo-recur/

Kaldor, M. (2001). Las nuevas guerras: Violencia organizada en la era global. Tusquets Editores.

Webinfomil. (2024, 20 de julio). Las Fuerzas Militares de Colombia evalúan 15 sistemas antidrones. https://www.webinfomil.com/2024/07/las-fuerzas-militares-de-colombia.html

[1] El ANFO (Ammonium Nitrate/Fuel Oil) es un agente de voladura industrial de bajo costo y alto rendimiento, compuesto principalmente por nitrato de amonio poroso y combustible diésel o similar. Es ampliamente utilizado en minería a cielo abierto, canteras y obras civiles.

[2] Noticias Caracol: ELN intentó reclutar a experto en drones en Cúcuta: https://www.youtube.com/watch?v=40ai-zt8h-w

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Paola Andrea Marín Molano