Después de un tire y afloje con el gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara, el presidente, quien se encuentra desde el pasado 10 de febrero en ese departamento, en donde ha adelantado consejo de ministros, logró que se aprobara la emergencia económica para poder atender la emergencia por lluvias y desbordamiento de ríos. Mas de 2.000 reses muertas y 7.000 hectáreas anegadas ha reportado Fedegan nada más en Córdoba. Hasta el momento han sido afectadas más de 252.000 personas en todo el Caribe.
Porque Córdoba no ha sido la única damnificada. En Antioquia, Chocó, La Guajira, Sucre, Bolívar, Cesar, Magdalena y Chocó también se presentan estas inundaciones y emergencias. Por eso no quedó de otra que aprobar la emergencia económica, algo que había sido resistido en anteriores oportunidades. La medida se tomará por 30 días y en ella se espera recaudar 8 billones de pesos.
En un documento de 24 páginas quedaron consignadas las razones para tomar esta medida. En uno de los apartes se especifica lo siguiente: “un evento hidrometeorológico atípico, asociado al desplazamiento latitudinal anómalo de un frente frío”.
Las críticas al gobierno han estado a la orden del día. Aunque la UNGRD heredaba tres gobiernos en donde este organismo había sido saqueado, durante el gobierno Petro también se presentaron caos de corrupción en donde personajes como Olmedo López protagonizaron nuevos escándalos de corrupción.
En el decreto se da una nueva aproximación de la dimensión de la tragedia, es que entre el 27 de enero y el 6 de febrero se presentaron: “65 emergencias, entre las cuales se encuentran: 53 eventos de inundaciones, cinco movimientos en masa, tres crecientes súbitas, dos vendavales, una erosión fluvial y una erosión costera en 61 municipios”.
El presidente afirmó que este decreto deja claro que esta es una emergencia económica, ambiental, social y ecológica. En Córdoba y en Sucre han dejado las inundaciones, hasta ahora, 14 muertos.
Se necesitan medidas urgentes para mitigar una tragedia que, a las pérdidas humanas, se suman las económicas, se cuentan más de 9.000 casas destruidas. Si siguen las precipitaciones el nivel de la tragedia podría ir en aumento con el paso de las horas.



