Desde 2014, la Fundación Paz & Reconciliación (PARES) ha hecho seguimiento y monitoreo a los candidatos cuestionados que presentan sus nombres para escrutinio público en los ámbitos nacionales y regionales.
De cara a las elecciones de 2026, PARES diseñó un seguimiento a los 3.144 candidatos inscritos para las elecciones legislativas del 8 de marzo. Hasta enero de 2026, a menos de dos meses de las elecciones, se documentaron 195 candidaturas cuestionadas distribuidas de la siguiente manera: 78 candidaturas a Senado, 111 a Cámara de Representantes y 6 entre curules especiales CITREP, Afro e Indígenas.
Estas candidaturas representan un riesgo para la democracia y para la construcción de un escenario político idóneo y libre que garantice la pluralidad y la participación de todos los actores. Es evidente el crecimiento de candidaturas cuestionadas, pero también, el crecimiento de estructuras que se robustecen y buscan llegar a espacios de poder del ámbito nacional.
Entre algunos de los datos que encontrará el lector, nuevamente quedan en entredicho los partidos políticos, los cuales se desdibujan año a año, reduciendo sus militancias, malversando su espíritu y avalando candidatos muy cuestionables. En esta oportunidad los 4 partidos con mayor cantidad de candidatos cuestionados a ambas corporaciones son el Partido Liberal Colombiano (33), el Partido Conservador Colombiano (32), el Partido de la U (29) y el Partido Cambio Radical (24). Tan solo los liberales tienen más del 16.92% de la totalidad de candidatos, mientras que, en sumatoria, los 4 partidos que encabezan esta lista tienen el 60,5% de la totalidad de candidatos cuestionados en este seguimiento. Pero los partidos no son el único “mal” para la democracia, también encontramos que la presencia de los clanes políticos siguen haciendo mella en la composición del poder político, en este caso, 78 de los 195 candidatos hacen parte de alguna estructura política clientelar ligada a clanes políticos, el 40% de los casos. Es decir que, de 10 candidatos cuestionados, 4 de ellos hacen parte o tienen cercanía con un clan político en Colombia.
Estructuras políticas que acompañan a la “feria” de avales en las que se han convertido los partidos, terminan por conjurar un escenario difícil para la democracia, donde el poder se sigue consolidando en pequeños grupos y en estructuras burocráticas como los partidos políticos, ejes de la transacción clientelar.
Es por esto, que desde la Fundación Paz y Reconciliación entregamos este informe que sirva de insumo para los debates democráticos que se darán en torno a las elecciones de 2026, aquí el lector encontrará muchos datos que indignan y muchos candidatos que deben ser vistos con ojo crítico desde la ciudadanía en general.
Aquí hay “ausentistas” clásicos del Congreso, hay candidatos relacionados a paramilitarismo, candidatos de clanes, políticos de “vieja guardia” que llevan años y años dentro del negocio de lo público, cuestionados por el Programa de Alimentación Escolar, investigados por acueductos sin terminar, “elefantes blancos” a medio hacer, estadios inconclusos, detrimento patrimonial y muchos más casos que nos deben llevar a pensar en el futuro de la democracia.
Desde viejos conocidos hasta caras nuevas que intentan llegar para “revivir” o consolidar estructuras políticas de familiares que en el pasado brillaron por sus cuestionamientos y no por la capacidad de servir a lo público. Un abanico amplio y un número grande si se piensa que estos 195 son los candidatos con mayores posibilidades de obtener un escaño al interior del Congreso.
Es por esto, y con el único interés de informar y contribuir al debate democrático que lo invitamos a leer nuestro informe y consultar nuestro portal web, donde podrá encontrar un aplicativo con todos los candidatos cuestionados al Congreso de la República.



