No hay duda de que el gobierno nacional debe asumir la responsabilidad que le corresponde en la tragedia que está sacudiendo a Córdoba. Pero tampoco hay que olvidar el pasado inmediato, figuras políticas que han terminado por mancillar la honorabilidad de la política de ese departamento. Acá repasamos lo que sucedió con Alejandro Lyons.
Uribe ha estado obsesionado con encontrar un pupilo, un heredero. Uno fue Andrés Felipe Arias, el exministro de Agricultura condenado por esa inmoralidad llamada Agroingreso seguro; el otro fue Alejandro Lyons quien llegó extraditado de los Estados Unidos en 2025. Así lo reportó Migración Colombia: “Exgobernador de Córdoba, Alejandro Lyons Muskus, fue dejado a disposición de las autoridades por parte de Migración Colombia en el Aeropuerto El Dorado de Bogotá. Lyons llegó en un vuelo de deportados de los Estados Unidos. Es requerido por concierto para delinquir”.
En la década pasada, Córdoba era el departamento que más políticos sacaba. Ni hablar de la influencia que tenía un municipio como Sahagún a la hora de elegir senadores. Uno de los grandes barones electorales fue Ñoño Elías. Como si se tratara de un reinado, Lyons se casó con una hermana de Elías y ahí quedó lista la consanguinidad más allá de una amistad. Ya eran familia. Lyons parecía tener el camino despejado para ser presidente. Después de su gestión, comenzaron a aparecer, como llaman los gringos, los cuerpos debajo de la cama, ya que empezó siendo investigado por concierto para delinquir, seis casos de interés indebido en la celebración de contratos, seis de celebración de contratos sin cumplimiento de requisitos legales, cinco peculados por apropiación, falsedad en documento público y falsedad en documento privado, aunque fue llamado específicamente por irregularidades en el manejo de las regalías.
De las regalías de Córdoba se desviaron cerca de 70.000 millones de pesos que estaban destinados para cubrir la salud del departamento. Ahí es donde aparece el nombre que designa a su crimen, “El cartel de la hemofilia”. Lejos de darle la cara a la justicia, Lyons se fue para la Florida con su esposa Johana Elías y ahí estaba desde 2017 hasta que, por fin, los Estados Unidos accedieron a extraditar a este que iba a ser, si la justicia lo permitía, uno de los consentidos del poder en la era post Uribe. Hay que ver también en qué va la investigación de Jairo Zapa, el veedor que había descubierto el entramado de corrupción y que fue asesinado días antes de que fuera a contar la verdad sobre el hecho. Su cuerpo fue encontrado en la finca El Milan, muy cerca de la propiedad más grande que tiene el padre del exgobernador.
Lyons tiene 46 años, pintaba para que a esa edad ya fuera el presidente designado por Uribe, en cambio es un hombre derrotado que debió regresar al país. Ahora deberá pagar una condena de cinco años de cárcel por concierto para delinquir, dicha condena está relacionada con el robo de más de 9.000 millones de pesos en regalías.
Cayó otro de los buenos muchachos con los que Uribe esperaba ampliar su legado en Colombia. Hay que recordar que en Córdoba están muchos intereses del expresidente entre los que se cuentan, por supuesto, la megahacienda El Ubérrimo.



