Ya parece un tópico lejano eso que se escuchaba en los años ochenta de que el Amazonas era el pulmón del mundo. Lo cierto es que los grupos armados se han establecido allí y la deforestación ha crecido de manera desmesurada. En Bogotá, este fin de semana, se reunieron los presidentes de la OTCA, Organización del Tratado de Cooperación Amazónica, conformada por los primeros mandatarios que comparten este lugar. Esta organización fue fundada en 1978 y la integran Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam y Venezuela.
La cumbre se realizó con tres ausencias notables: la de la presidente peruana Dina Boluarte, el presidente de Venezuela Nicolás Maduro, y el de Ecuador Daniel Noboa. Autoridades ambientales, como la exministra colombiana Susana Muhamad, han sido críticas con las acciones que han emprendido estos mandatarios a la hora de proteger el Amazonas. Muhamad afirmó, en entrevista con Mongabay, que se espera que se pase de las palabras pactadas en la Declaración de Belem “a compromisos concretos entre los países”. La exministra se ha quejado de que la diplomacia de la OTCA ha sido “lenta”.
Sobre esto ahondó: “Creo que la OTCA debe abrir urgentemente comités entre ministerios y que no se quede solo en manos de las cancillerías, para un plan común que evite el punto de no retorno de la Amazonia. Entre el desarrollo de los hechos en territorio y la capacidad de acción de los Estados conjuntamente hay una distancia gigantesca. Además, sería muy importante que se retome el diálogo sobre la no proliferación de combustibles fósiles en la Amazonia”.
Mientras Muhamad es crítica, el presidente recibió a Lula Da Silva en la Casa de Nariño. Le pidió a su homólogo brasileño crear un frente común contra el gran enemigo del Amazonas que está siendo el narcotráfico. Para esto, pidió coordinar los ministerios de Defensa de Sudamérica y el Caribe porque los cultivos ilícitos están destruyendo esta gran reserva natural. Una de las frases que más hizo eco en la Casa de Nariño fue la solicitud que nuestro presidente le hizo a Lula: “Le pido que nos ayude para hacer esta conferencia de seguridad de América del Sur, pensando en la complejidad de problemas, solo he mencionado el narcotráfico, que está arrinconando democracias o llevando a la posibilidad de la destrucción de la selva amazónica”.
El presidente rechazó cualquier intento de exploración petrolera en área del Amazonas ya que sería una gran irresponsabilidad para el equilibrio del planeta: “Como presidente de Colombia, soy absolutamente solidario con el planteamiento de las comunidades indígenas amazónicas en el sentido de que no puede haber explotación de hidrocarburos y extracción en la selva amazónica”.
Petro rechazó, con énfasis, la posible intervención de los Estados Unidos en Venezuela. La tensión que crece entre ambos países fue una de las razones de la ausencia de Maduro.
En un reciente informe publicado por Mongabay, se advirtió que la desforestación en el Amazonas crece a ritmo acelerado. Se tiene que encontrar la manera de cooperar entre los países que comparten este, lo que sigue siendo el pulmón del mundo.



