Para nadie es un secreto que Colombia se encuentra en medio de una fuerte polarización en donde las barreras y los límites de lo que se puede tolerar y no tolerar en el debate político han sido progresivamente transgredidas, especialmente por un sector político, que simpatiza con el candidato Abelardo De La Espriella.
No debería ser normal, justificar y aceptar que este sector político en eventos públicos haga el llamamiento de hostigar, destripar y perseguir a quienes representan posturas políticas distintas, esto es alarmante ya que de alguna u otra manera estas manifestaciones se comienzan a expresar en hechos de violencia por parte de algunos seguidores o adeptos en ciertos territorios del país.
Santander y Norte de Santander, dos departamentos que tradicionalmente han sido bastiones electorales de sectores conservadores y de derecha, en las últimas semanas han registrado una serie de hechos que merecen especial atención por parte de la opinión pública y de las autoridades.
Los resultados de la primera vuelta reflejan con claridad esta tendencia electoral. En Santander, Abelardo De La Espriella obtuvo cerca de 684.000 votos mientras que Iván Cepeda alcanzó los 344.000 votos. Por su parte, en Norte de Santander, De La Espriella obtuvo 519.000 votos frente a los 128.000 votos alcanzados por Cepeda. Alrededor del 10% de la votación total de del candidato de la extrema derecha se concentró en estos dos departamentos.
Pero más allá de las preferencias electorales, lo que resulta alarmante es la aparición de situaciones que por su gravedad exige una respuesta clara de las instituciones y de la sociedad en conjunto.
Norte de Santander
Durante las últimas semanas, posteriores a la primera vuelta presidencial, en el municipio de Ocaña, comenzaron a aparecer varios grafitis con la expresión de “los zurdos mueren antes”.
El primero fue reportado en el sector de la Universidad Francisco de Paula Santander Seccional Ocaña, UFPSO – Vía a Acolsure y el segundo se registró en el barrio El Palomar.
Aunque para algunos estos hechos podrían parecer simples actos de vandalismo, su contenido resulta preocupante porque fomenta las posturas e ideas que Abelardo De La Espriella ha mencionado en discursos públicos.
Santander: amenazas contra la cultura y el arte
En Bucaramanga, la situación adquiere otra dimensión.
Múltiples artistas, gestores culturales, docentes y estudiantes, vinculados al sector cultural han denunciado haber sido víctimas de amenazas de muerte e intimidaciones.
De acuerdo con la información conocida hasta el momento, las amenazas comenzaron el 10 de junio de 2026 y fueron enviadas de manera individual a través de mensajes de WhatsApp.
Las personas afectadas afirmaron haber sido perfiladas debido a su labor artística, educativa y comunitaria, así como por su trabajo en la promoción y defensa por la diversidad, la cultura y os espacios de inclusión social.
Tal como lo hemos denunciado desde Pares, rechazamos profundamente estos hechos que trascienden y tienen implicaciones directas sobre las garantías democráticas y el ejercicio de las libertades ciudadanas.
Las amenazas dirigidas contra artistas, gestores, culturales, docentes y estudiantes constituyen una forma de represión que busca restringir el libre ejercicio de las actividades artísticas, pedagógicas y culturales.
A una semana de la segunda vuelta presidencial, desde Pares hacemos un llamado a las autoridades municipales, departamentales y nacionales para que activen de manera inmediata los protocolos de prevención y protección pertinentes, adopten las medidas necesarias para garantizar la vida, la integridad y las condiciones para el ejercicio libre, además resaltar la importancia de rechazar con contundencia por parte de los entes de control y de la institucionalidad este tipo llamamientos por parte de este sector político.



