Desde el 24 al 29 de abril Santa Marta fue el escenario de la primera conferencia para la transición más allá de los combustibles fósiles coordinada por Colombia Y países bajos, en el cual se reunieron más de 50 países con el propósito de dialogar sobre la salida progresiva de los combustibles fósiles y la construcción de rutas conjuntas que orienten la transformación de los sistemas energéticos a nivel global.
Este encuentro se consolidó como un hito histórico, en el que diferentes actores sociales se integraron en un espacio para avanzar hacia la descarbonización, en la cual se reconocen los diferentes retos económicos, y sociales, así como las oportunidades para impulsar modelos de desarrollo más sostenibles.
Durante las diferentes jornadas, en las cuales participaron entidades del sector financiero, organismos multilaterales, comunidades, centros de investigación, y representantes gubernamentales, en el segmento de alto nivel permitió consolidar 12 puntos de acción orientados a guiar la transición más allá de los combustibles fósiles.
Estos puntos se estructuran en tres ejes principales, entre los cuales se encuentra el de superar la dependencia económica a través de las siguientes acciones.
Durante las diferentes jornadas, en las que participaron entidades del sector financiero, organismos multilaterales, comunidades, centros de investigación y representantes gubernamentales, el segmento de alto nivel permitió consolidar 12 puntos de acción orientados a guiar la transición más allá de los combustibles fósiles. Estos se estructuran en tres ejes principales:
- En el primer eje de Superación de la dependencia económica de los combustibles se encuentra:
- Desarrollar planes de gobierno integrales para superar las dinámicas de poder asociadas a las industrias fósiles, mediante la construcción de hojas de ruta fundamentadas en la ciencia y la justicia social.
- Garantizar una transición equitativa que proteja los medios de vida de las comunidades, a través de procesos de reconversión laboral temprana, diálogo social y planes de desarrollo regional que fortalezcan la soberanía económica.
- Comunicar políticas basadas en evidencia de manera justa y transparente, asegurando la inclusión de los distintos actores y contrarrestando narrativas engañosas.
- Incorporar los valores humanos en la comunicación de la transición, posicionando la descarbonización como una necesidad que atraviesa dimensiones económicas, ambientales y de salud pública.
- Desde el eje de la transformación de la oferta y la demanda se plantean las siguientes acciones:
- Adoptar medidas inmediatas para prevenir futuras emisiones, incluyendo la prohibición de nueva infraestructura fósil, la reducción de metano, la electrificación y la inclusión de metas en las NDC.
- Implementar mecanismos de precio al carbono y eliminar subsidios a los combustibles fósiles, destinando estos recursos al financiamiento de la transición.
- Establecer estándares y sistemas de monitoreo que permitan hacer seguimiento a los cronogramas de eliminación progresiva.
- Implementar gravámenes a la oferta de combustibles fósiles para incentivar cambios en la demanda y financiar transiciones justas.
- Reducir el riesgo de inversión en energías limpias mediante herramientas de política financiera que fortalezcan la estabilidad económica.
- Un último eje que aborda la Cooperación internacional y gobernanza, los puntos estratégicos para la acción se basan en:
- Fortalecer la cooperación internacional para la transición energética, como un pilar clave de la transición energética, tanto en espacios multilaterales como en otros espacios de articulación.
- Integrar diversas formas de conocimiento, incluyendo saberes locales, indígenas y científicos en la planificación de una transición justa.
- Revisar y realinear los marcos jurídicos internacionales, incluyendo acciones para neutralizar mecanismos como el ISDS.
Los 12 puntos de acción evidencian que la transición energética no puede entenderse únicamente como un proceso técnico o sectorial, sino como una transformación estructural que articula dimensiones económicas, sociales, políticas y culturales. En este sentido, los ejes planteados para la superación de la dependencia económica, transformación de la oferta y la demanda, y fortalecimiento de la gobernanza, establecen un marco global de acción que requiere ser interpretado y materializado en contextos territoriales específicos, asimismo, es importante una articulación efectiva entre todos los actores.
En el marco de la Conferencia, el Centro de Pensamiento de Transición energética Justa y Paz de la fundación Pares también desarrolló diferentes espacios en los cuales se realizó una mesa de gobernanza multiactor en la Universidad del Magdalena, Este espacio permitió generar un intercambio de visiones en torno a las acciones previamente descritas, desde una perspectiva territorial y participativa.
Uno de los temas abordados fue la reconversión laboral, en el que participantes provenientes de territorios como la Alta Guajira y Aracataca compartieron sus experiencias frente a los desafíos de la transición, en la cual es importante fortalecer capacidades locales en las comunidades, para evitar aumentar las brechas económicas ya existentes.
Otra temática, fue la de gobernanza y comunidades, en este espacio se enfatizó la necesidad de fortalecer mecanismos de participación incidente, garantizar procesos de consulta y diálogo continuo, y promover una toma de decisiones más inclusiva, con enfoque territorial.
Por otro lado, se desarrolló un tercer diálogo en torno a las alianzas estratégicas en el territorio, donde se destacó la relevancia de articular actores públicos, privados, comunitarios para impulsar procesos de transición energética. En este espacio se reflexionó sobre la necesidad de construir agendas comunes y fortalecer la confianza entre los diferentes actores para garantizar la sostenibilidad.
Finalmente, se realizó una presentación sobre el proyecto “Descarbonización del Amazonas” donde se socializó la implementación de dos soluciones solares para la movilidad fluvial ante estudiantes, delegados del ministerio de minas y público en general, evidenciando el potencial de este tipo de tecnologías para responder a las condiciones energéticas de territorios no interconectados.
Los anteriores, espacios promovidos por el Centro de Pensamiento de PARES evidenciaron que la transición energética no puede abordarse únicamente desde marcos técnicos o desde países del norte global, sino que requiere una lectura territorial propia que integre las realidades sociales, económicas y culturales de las comunidades. En este sentido, la articulación entre actores, y la participación efectiva se consolidan como elementos importantes para avanzar hacia una transición energética justa, que no solo reduzca emisiones, sino que también contribuya a cerrar brechas y garantizar condiciones dignas para los territorios
Referencias Bibliográficas
Bohn, F. J., Cardoso, A., Jotzo, F., Kühne, K., & Zou, A. (Eds.). (2026). Santa Marta Action Repertoire (SMART): Insights from the synthesis report workstream of the Santa Marta Academic Dialogue (Summary for policymakers). Santa Marta Academic Dialogue.



