Uno de los nombres que más se repiten en lo que se ha podido desencriptar de los archivos Epstein —menos del 5 por ciento— es Donald Trump. Hay fotos y videos en donde se evidencia la cercanía que tiene el actual presidente de Estados Unidos con este depredador sexual quien, en extrañas circunstancias, fue encontrado muerto en su celda en Nueva York, en agosto de 2019, un mes después de haber sido detenido. Celebridades de peso dentro de Estados Unidos como Bill Gates, Bill Clinton y presidentes de países extranjeros como Andrés Pastrana, han estado asociados a este especulador financiero que hizo su fortuna gracias al esquema Ponzi, o, mejor dicho, en plata blanca, a hacer pirámides.
El hecho de estar relacionado al nombre Epstein no solo quiere decir que podría estar incurriendo en delitos como la pedofilia, en el que ya cayó un peso pesado, nada más y nada menos que el hermano del rey Carlos, el príncipe Andrés, sino que también podría relacionarse con delitos financieros.
El tema de Epstein es algo que quiere evadir, como sea, el actual presidente norteamericano. Pero este 26 de febrero le ha saltado otro problema mayúsculo. Es que los demócratas en la Cámara de Representantes, que parecían adormecidos por el efecto Trump, despertaron moviendo el butaco con fuerza. Es que al parecer tienen pruebas que ratificarían que el actual gobierno usó todo su poder para encubrir información referente al caso Epstein. Se trataría de tres revelaciones sobre entrevistas hechas por el FBI que no aparecen en registros públicos y que están relacionadas con una denuncia contra Trump por parte de una mujer que afirma haber sido agredida sexualmente por el hoy presidente, cuando ella era menor de edad.
Algunos expertos afirman que estas revelaciones tienen la gravedad de lo que alguna vez se conoció como el Watergate, el caso donde se comprobó que el gobierno de Richard Nixon estaba espiando a sus rivales. El Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes afirmó que este es: “el mayor encubrimiento gubernamental en la historia moderna. Exigimos respuestas”.
Fiel al credo que le enseñó su maestro, Roy Cohn, Trump lo ha negado todo e insiste en que él ya fue exonerado en todas las investigaciones que se le han hecho, una verdad bastante relativa. La mujer afirma que el presidente la agredió a mediados de la década del ochenta cuando ella tenía 14 años. Ningún documento presentado por el FBI aparece y fueron por lo menos tres entrevistas las que hacen falta. Esto no solo es un pataleo de los demócratas en la Cámara de Representantes, medios de comunicación como el New York Times, respaldan esta sospecha y su grupo de investigadores han encontrado información que lo sustentaría.
Mientras tanto, en Colombia, sube la presión para que el expresidente Andrés Pastrana cuente la versión de los hechos y explique por qué su nombre aparece más de treinta veces en los archivos Epstein.



