Ser actor, el gran sueño que tuvo David Murcia Guzmán, el cerebro de la pirámide que dejó a 400.000 colombianos en la calle

David Murcia Guzmán ha vuelto a cobrar protagonismo en el país gracias a la entrevista que le hizo Daniel Coronell en la cárcel. El Reporte Coronell se emite diariamente en Caracol-W Radio y capta buena parte de la atención de los colombianos. Hay muchas respuestas que se necesitan escuchar por parte no solo de las cuatrocientas mil personas que confiaron en esta captadora de dinero y que muchas de ellas quedaron en la calle después de la abrupta intervención del gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe y la incapacidad que él mismo tuvo a la hora de explicar de dónde venían los fondos. Se rumora con fuerza que posiblemente habrían venido del Bloque Central Bolívar de las AUC.

El punto es que, a los 17 años, era un joven nacido en La Hormiga, Putumayo, que tenía el sueño de volverse millonario, pero también de ser muy famoso. Se veía triunfando en Hollywood. El primer paso que tenía que dar era irse de La Hormiga, el pueblo donde había nacido en Putumayo. Llegó a Bogotá esa edad y tuvo un primer contacto con la televisión. Santiago Moure, famoso periodista, actor y humorista, quería revolucionar la televisión pública con una serie llamada Anónimos. El formato era bien retador, estaba inspirado en la película Zelig de Woody Allen. Era hacer vidas ficcionadas de personas que no necesariamente habían liberado a un país, hecho un invento, ganado premios. Solo gente que pasó por este mundo, como usted y como yo.

La anécdota la cuenta Santiago Moure en El sueño de la hormiga, su exitoso podcast sobre DMG. Conoció a Murcia cuando este tenía 17 años. Era diligente, acomedido, ponía, lo que llamaría la controvertida hija de María Fernanda Cabal, la “milla extra”. Moure recuerda que siempre tenía un dicho, a todo lo que le preguntaban él respondía con un amable “cool”. Por esa época se filmaba la película de Jorge Alí Triana Bolívar Soy Yo, protagonizada por Robinson Díaz y Amparo Grisales y él fue uno de los figurantes.

Su carrera como actor no despegó bien en Bogotá así que se devolvió a La Hormiga. Los seguidores de Murcia, que siguen siendo muchos, afirman que fue como los cuarenta días de Jesús en el desierto. Murcia desapareció todo un año, del 2001 al 2002 y, cuando lo hizo, tenía toda la plata del mundo. Empezó a prestarles a pequeños cultivadores de coca y los sacó del negocio gracias a la rentabilidad que le daba.

En 2005 ya todos sabían en el país quién era este muchacho. Ese año puso un centro comercial propio en la salida a Bogotá por el norte, allí se presentaban diversos artistas de la farándula nacional. Con una tarjeta la gente iba y sacaba a cómodas cuotas lo que necesitara. Pues bien, por esa época, Murcia se le volvió a aparecer a Santiago Moure. Este no lo reconoció al principio, pero después se acordó. La subida había sido meteórica -aunque los meteoros caen para abajo, no para arriba- llegó a visitarlo con un ramillete de escoltas y con una propuesta: que le pidiera lo que fuera pero que él tenía que dirigir el canal que se iba a inventar. Aún en su nube de poder, DMG soñaba con ese delirio de ser actor. Moure, consecuente, no lo rechazó y se salvó de la debacle.

Como todos saben, Murcia fue detenido en Panamá en el 2009 y de su imperio, del que nunca pudo explicar de dónde había salido la plata, solo quedan los restos de un naufragio.

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