Esta mañana, y de manera sorpresiva, fue extraditado a los Estados Unidos el peligroso cabecilla de la banda La Inmaculada, que azotaba algunos municipios de Valle del Cauca. El entonces ministro encargado de Justicia, Andrés Idárraga, había firmado su extradición la semana pasada. Tuluá (Valle) ha atravesado momentos de verdadera angustia por parte de esa banda. En febrero del 2024 hubo una asonada capitaneada por el ahora extraditado, en donde asesinaron agentes de tránsito y quemaron carros. Hasta desplazamiento de personas hubo.
Antes de partir a los Estados Unidos, donde es requerido por delitos relacionados con el narcotráfico, dejó claro que no quiere retaliaciones por parte de sus hombres. Existen ya facciones de este grupo que están esperando manejar los hilos de La Inmaculada. En Tuluá temen que exista una guerra interna para sucederlo.
El abogado de Andrés Felipe Marín había intentado llenar de piedras el camino a la extradición de su cliente. Esperaba que, a través de una tutela, se ampliara el tiempo de su llevada a los Estados Unidos. Pero todo eso se rompió en la madrugada del 3 de febrero. Hoy se fue a las 4:15 de la mañana. El mensaje que envió Marín a la gente en Tuluá, sobre todo a su gente, es este: “Estoy haciendo este mensaje de aquí del teléfono de Mártires, el cual uso para llamar a mi familia y al ver noticias me entero que esta semana me pueden sacar de mi país por una falsa extradición, por lo tanto, hago este audio para pedir el favor, a la gente, que estén tranquilos, porque les voy a pedir que no vayan a tomar retaliaciones contra el Inpec, contra el comercio, contra el alcalde”.
Marín reiteró: “El pueblo no tiene la culpa, cambiemos ya la mentalidad, no molestemos más al Gobierno ni al comercio, antes cuidémoslo. La orden para todos es que respetemos al pueblo y que no haya retaliaciones el día que me saquen de aquí”.
Con esta extradición, el Gobierno Petro rompió un récord con 809 extradiciones, 6.3 % extradiciones más que Duque y 7.6% extradiciones más que Uribe.
El coronel de la policía Hevert Alfonso dio detalles sobre la salida del país de Pipe Tuluá. Pero se supo que él tenía un presunto plan de fuga. Hay que recordar que, ya detenido en el penal, había sido un azote para agentes del Inpec. Con Pipe Tuluá se termina una historia de crimen de veinte años.



