El pasado 27 de enero el presidente Petro se levantó con una gran noticia, después de una conversación de noventa minutos con la canciller Rosa Villavicencio, el secretario de estado Marco Rubio, otorgó una visa por cinco días para que el presidente viaje a Washington. Este domingo primero de febrero Petro llegará a Estados Unidos, tendrá una reunión en la ONU y dará un conferencia en Georgetown. Eso si, a las 11 de la mañana del tres de febrero será recibido por Donald Trump en la Casa Blanca.
Antes de que esto suceda, al final del mismo martes 27 de enero, el presidente Petro se refirió a Donald Trump en términos bastante fuertes. Afirmó que se parece mucho a Maduro y a Uribe “Que sólo les interesa el petróleo” y advirtió que iría a la Casa Blanca a exigirle a Trump que devuelva a Nicolás Maduro a Venezuela donde pueda ser juzgado. Además se quejó del bombardeo a Caracas “No pueden atacar la patria de Bolívar”. Todo esto se realizó mientras hacía la reinauguración del hospital San Juan de Dios. Además exigió que le devolvieran el petróleo a ese país. El tema que tocará en Georgetown es el cambio climático global
Pues bien, esto puso por un momento a temblar, por ejemplo, a funcionarios como el embajador Daniel García-Peña quien duró varios meses intentando recomponer el escenario para llevar a cabo la reunión. Por eso le pidieron, en reuniones internas, la máxima prudencia a la hora de hablar de Donald Trump de acá al tres de febrero, técnicamente hasta el domingo que es el día que viajará hasta Estados Unidos. En una de las reuniones le hicieron un recorderis: Donald Trump es abstemio, no se toma una sola copa de vino. Su única bebida es la de la coca-cola sin azúcar.
No hubo respuesta oficial de Washington. Pero, justamente ayer, Marco Rubio mostró su disgusto por el tono alto que ha mostrado en sus últimas intervenciones de Delcy Rodríguez quien afirmó que no recibirá órdenes de la Casa Blanca. Rubio, siendo portavoz del propio Trump, señaló que ante el tono de la presidenta interina de Venezuela no deberían descartar una nueva intervención militar en ese país.



