María Ovidia Palechor era una mujer indígena del pueblo yanacona, oriunda del sur del Cauca, hacía parte del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC). Su labor en la defensa de la vida y los derechos humanos la llevó a radicarse en el corregimiento de La Pedregosa, en el municipio de Cajibío. Su liderazgo se caracterizó por la defensa de los derechos de las mujeres y de las víctimas del conflicto armado. Gracias a su compromiso, carácter y conocimientos, integró la Mesa Departamental de Víctimas, desde donde impulsó acciones en favor de la verdad, la justicia y la reparación de las comunidades afectadas por la violencia.
Por su parte, James Edilmer Flor fue un líder comunitario, defensor de los derechos humanos y de las víctimas del conflicto armado, oriundo del corregimiento de La Pedregosa, en Cajibío. Su reconocimiento social y trayectoria comunitaria lo llevaron a aspirar a la Alcaldía de Cajibío en 2015, con el aval del Polo Democrático. Además, se desempeñó como coordinador de la Mesa de Víctimas del municipio, promoviendo procesos de participación y defensa de los derechos de las comunidades afectadas por el conflicto.
María Ovidia Palechor y James Edilmer Flor denunciaron de manera enfática el atentado ocurrido el 25 de abril de 2026 en el sector de El Túnel, municipio de Cajibío. Este hecho dejó 20 personas fallecidas, en su mayoría habitantes del corregimiento de La Pedregosa, y evidenció la difícil situación de violencia que enfrentan las comunidades rurales de la región.
La Pedregosa es un territorio ubicado en el municipio de Cajibío que fue víctima, en el año 2000, de una masacre en la que cuatro personas fueron asesinadas por integrantes del Bloque Calima de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Este hecho fortaleció la unidad y la organización de la comunidad, que inició un proceso de resistencia y construcción colectiva para el reconocimiento de su territorio como un “Territorio de Paz”. Esta iniciativa contó con el acompañamiento de la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz.



