Zonas sin control del Estado

Por: Isaac Morales Pérez. Coordinador de la línea de seguridad urbana y crimen organizado, Pares.


Human Rights Watch presentó un informe en el que revela que varios grupos armados en Colombia han cometido asesinatos y otros abusos contra civiles para imponer sus propias medidas en contra de la propagación de la COVID-19, han estado ejerciendo control sobre la población y el territorio para evitar la propagación del virus; la organización internacional asegura que en al menos 11 de los 32 departamentos del país, estos episodios se han registrado desde inicios de las medidas de aislamiento obligatorio que decretó el Gobierno Nacional.


En al menos cinco de estos departamentos, los grupos utilizaron la violencia para imponer el cumplimiento de sus normas, y en al menos otros cuatro amenazaron con recurrir a la violencia. Los grupos han comunicado, generalmente a través de panfletos y mensajes de Whatsapp, una amplia variedad de medidas que incluyen toques de queda; cuarentenas; restricciones a la circulación de personas, automóviles y embarcaciones; límites con respecto a los días y horarios de apertura de tiendas; y la prohibición de acceso a las comunidades para extranjeros y personas de otras zonas del país.”, reporta Human Rights Watch.


Entre los hechos registrados, se presentan asesinatos, quema de motos y amenazan de muerte a la población civil, adicionalmente llaman la atención sobre las consecuencias nefastas de estas medidas impuestas por la violencia, como la imposibilidad de movilización en casos de extrema urgencia e incluso la obtención de recursos económicos ya que en muchas de estas poblaciones las personas viven de la venta informal de comida y otros artículos en las calles, al no haber personas en las calles y al imponerse el miedo estos pequeños negocios dejan de existir, condenando a la pobreza y al hambre a muchas familias.


Dentro del informe presentado, se reseñan actos cometidos por grupos de las disidencias de las FARC como el Frente 1, 7 y