Vuelve y juega: Duque insiste con aspersión de glifosato

Por: Laura Cano. Periodista Pares.

Recientemente se conoció que el ministro de Defensa, Diego Molano, había afirmado que en abril se daría de nuevo paso a la aspersión aérea con glifosato a cultivos ilícitos, esto a pesar de que desde distintos sectores y organizaciones se ha instado a que se dejé de lado esta herramienta, pues por años ha demostrado su poca efectividad en la lucha contra el narcotráfico, y por el contrario, su relación con enfermedades físicas y daños al suelo y los cultivos de las comunidades.


Vale la pena recordar que durante septiembre del año pasado, cuando Carlos Holmes Trujillo aseveró que se estaba avanzando en la logística, pilotos, y protocolos para comprar glifosato y reanudar las aspersiones, diversas organizaciones de la sociedad civil y expertos realizaron un comunicado en enviado al Gobierno nacional, en el que especificaban las consecuencias que tendría la reanudación de la aspersión aérea con glifosato. Además, añadían que este procedimiento es muy costoso en términos sociales y ambientales.


Resaltaban que la Agencia Internacional para el Estudio del Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) califica al glifosato como “probablemente carcinógeno en humanos”., asimismo se retomó que en julio de 2019 la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia recomendó la prohibición global absoluta del glifosato ante la probabilidad de sufrir abortos y/o problemas dermatológicos.


“Volver a la aspersión aérea con este herbicida, además de tener implicaciones sobre el ambiente y la salud de las poblaciones, podría aumentar brechas de desarrollo y desigualdad social, considerando que la fumigación aérea no solo mata la hoja de coca, sino que erradica todo lo que se haya sembrado en un terr