Buscar

Venezuela, un largo camino para salir de la crisis

Por: Daniela Quintero. Redacción Pares

La crisis que vive Venezuela ha golpeado tres frentes: el económico, el migratorio y el institucional. Académicos aseguran que son consecuencia de malas políticas de gobierno y por lo tanto Maduro no tiene otra opción que dejar el poder porque no tiene los mecanismos para resolver dichos puntos, sin embargo, coinciden en que su salida no será pronto.


El Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP), llevó a cabo este viernes el conversatorio “Venezuela Sobre la Mesa ¿Qué está en juego?”, en el que cinco académicos analizaron la situación venezolana, sus causas, y la imposibilidad de que Nicolás Maduro continúe como presidente.


El modelo económico venezolano


De acuerdo con Luis Vicente León, presidente de Datanálisis, encuestadora venezolana, para entender cómo llegó Venezuela a la crisis en tantos frentes, hay que entender el modelo de desarrollo, en este caso intervencionista y controlador que generó más pérdidas que ganancias desde décadas anteriores.


Aunque su crítica se centró en el sistema económico dejó claro que las consecuencias se manifiestan por políticas de su antecesor. “Un modelo que controla los precios usualmente genera escasez, desabastecimiento y manipulación y un modelo que utiliza al sector privado normalmente lo que genera es una contracción en la capacidad productiva y por lo tanto desconfianza”, agregó León.


Según el analista, en los procesos económicos la confianza es un elemento clave para potenciar o desincentivar el mercado, lo cual produce fenómenos de inflación y en casos extremos como el del país vecino una hiperinflación. Actualmente, en ese país los porcentajes evaluados de la oferta y demanda varían semanalmente.


Tres razones de la crisis


En ese sentido, hubo tres episodios que llevaron a la escalada de la crisis financiera: 1. La contracción del mercado petrolero, 2. La autocracia y 3. Las políticas de subsidios. Así explicó León estos tres puntos: La caída en la venta del petróleo “fue la que permitió ver la crisis en toda su dimensión, pero antes estaba el problema, y el gobierno tenía la capacidad de cubrir la crisis”, debido a los altos precios que tenían de su economía extractiva.


En segundo lugar, la autocracia llevó a que los ciudadanos se manifestaran en contra del gobierno, lo cual llevó a una serie de protestas que fueron reprimidas. “Eventualmente esto lleva a una contracción económica porque tiene que llevar a que el gobierno” destine “recursos para evitar la protesta social”, agregó.


Debido a los problemas económicos, el gobierno de Maduro implementó desde el 2016 los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) para sostener la crisis alimentaria. Según León esta medida fue positiva porque el 73% de la población se benefició de este subsidio. El problema es que abrió un hueco fiscal para cubrir estos tres gastos mencionados.


De acuerdo con información de la Fundación Paz y Reconciliación-Pares, desde que Maduro inició su primer periodo presidencial, ha propuesto distintos sistemas cambiarios tales como el SICAD 1, SICAD 2, el SIMADI y desde 2018 implementó el petro (una criptomoneda), lo cual refleja la inestabilidad en su sistema monetario.


Tal es, que la inflación interanual, entre enero de 2018 y 2019, se ubicó en el 2.688.670 %, y según la comisión de finanzas de la Asamblea Nacional, de mayoría opositora, para 2018 llegó a 1.698.844,2 %.


El cerco a Maduro


La crisis migratoria se propagó en Venezuela desde el 2018 cuando en las irregulares elecciones presidenciales, Maduro fue nuevamente elegido. En un principio cientos de venezolanos y colombo-venezolanos empezaron a llegar a territorio colombiano, pero ante la incertidumbre económica y política se desató una oleada más grande de migrantes.


Tanto así que, según cifras de Migración Colombia, en Colombia hay un poco más de un millón de venezolanos que huyeron de la crisis en la actualidad.


A su paso, Luz del Socorro Ramírez, doctora en ciencia política, expresó que lo que sucede en ambas fronteras es necesario analizarlo debido a que “cada uno comparte la frontera más larga, más compleja, más articulada por lo tanto todas las posibles implicaciones de esa crisis repercuten inmediatamente en esa frontera”.


Para Arlene Beth Tickner, doctora en relaciones internacionales, en este momento en el que Venezuela ha generado la salida de miles de ciudadanos y su poder político se debilita con el paso de los días, se debe seguir presionando desde la comunidad internacional, pero sin llegar a una intervención militar.


El problema, según la analista, es que población venezolana está en un proceso de desgaste en el cual fortalece a Maduro en el poder y eso preocupa. “Todos estamos de acuerdo en una salida negociada. Sin embargo, no hay negociación”, agregó, por esta razón consideró que es necesaria la presión internacional.


“Maduro (…) está absolutamente arrinconado y si no se le ofrece una salida medianamente digna para soltar el poder (…) yo veo un panorama complejo que no se va a resolver a corto plazo», apuntó.


¿Quién tiene más legitimidad?


La autoproclamación de Juan Guaidó como presidente a finales de enero, se sumó a la crisis económica y migratoria. Esta decisión hizo que más de 40 países reprobaran el gobierno de Maduro y a partir de este episodio se empezó a pensar en una negociación para convocar un gobierno de transición. Sin embargo, esto ha quedado en propuestas puesto que hasta el momento no hay ninguna que de luz verde a la salida de Maduro. Otros factores que han ido surgiendo después del pronunciamiento de Guaidó son las rupturas diplomáticas que se derivan en bloqueos económicos, y la posibilidad de Estados Unidos de intervenir militarmente.


Para Victor Manuel Mijares, especialista en Derecho y políticas internacionales, la legitimidad la termina definiendo la victoria política, pero en el caso venezolano aún no se ha definido quién tiene esa victoria.


“Claramente el chavismo no es lo que fue y tampoco será lo que fue. Le será difícil volver. Pues ha apelado al endurecimiento y ha adaptado una legitimidad con más fuerza”, añadió en el conversatorio.


“Las elecciones del 20 de mayo de 2018 que estaban fuera de la Constitución de Venezuela, hizo que el gobierno no fuera legal. Sin embargo, terminó siendo legítimo debido a las reformas que impulsó”, detalló.


Por lo tanto, de estos dos episodios surgieron inquietudes de quién era el legítimo presidente.


Algunas conclusiones


Ahora bien, lo que se espera es que se logre entrar a una negociación entre ambos líderes políticos. Pero de acuerdo con los académicos esto sólo podría suceder a largo plazo.


Otra conclusión es que, pese a que Maduro y Guaidó son rivales políticos en la actualidad, en realidad ninguno es el indicado para gobernar a Venezuela.


De hecho Guaidó tiene una estrategia de un gobierno de transición y poder convocar a unas elecciones que permitan definir democráticamente al sucesor de Maduro.


Ahora bien, si la intervención militar no es la mejor opción y la negociación tampoco da frutos, queda entonces la inquietud de cuál será el siguiente paso de ambos contrincantes.