Una tragedia enluta a la Minga Indígena

Por: Juan Manuel Torres Erazo. Coordinador Oficina Pares- Pacífico


En el marco de la “Minga Social por la Defensa de la Vida, el Territorio, la Democracia, la Justicia y la Paz”, ocurrió una tragedia. Una explosión dentro de una vivienda deja hasta el momento ocho (8) personas muertas, cuatro (4) gravemente heridas y un ambiente mediático alterado debido al cruce de declaraciones y versiones sobre lo ocurrido entre el ministro de defensa, las autoridades locales e indígenas.


El lugar y los hechos

Elaboración del mapa: Pares-Pacífico

Se estaba organizando, desde la semana pasada, la concentración indígena en el resguardo indígena de La Delfina (Valle del Cauca), específicamente en la vía al mar en los límites de los municipios de Buenaventura y Dagua.


Allí, para poder atender a todos los mingueros, un grupo de la guardia indígena se desplazó hasta el corregimiento de Juntas en Dagua para adecuar un espacio en la comunidad del cañón del río Pepitas a 20 minutos en carro de la vía principal.


Fue justo en ese lugar donde ocurrió la explosión el día jueves 21 de marzo en horas de la tarde, en una de las casas del resguardo.


Las víctimas de la explosión


Hasta el momento se confirma la muerte de siete indígenas Waunan, Nasa y Embera de la guardia y de Jhonatan Landines, un estudiante de último semestre de arquitectura en la Universidad del Valle que era activista social y jugador del equipo de rugby universitario.


Por ese motivo, no solo la minga está de luto y expresando su solidaridad a través del llamado ¡fuerza, fuerza guardia, guardia!, sino que el dolor se trasladó al movimiento estudiantil. Ayer en horas de la noche se realizó una manisfestación de estudiantes en las calles del sur de la ciudad de Cali, por la muerte del joven univalluno que estaba próximo a graduarse.


Tres versiones de la tragedia


Cuando se conocieron los hechos, de inmediato comenzaron a surgir múltiples hipótesis y señalamientos, desviando la atención de las reivindicaciones de la protesta indígena. Hasta el momento hay tres versiones, pues ya se descartó la de la explosión de una mina de oro cercana.


1. La gobernadora del Valle, con base en los informes iniciales de la SIJIN y del CTI de la Fiscalía dice que se trata, al parecer, de muertes accidentales por la manipulación de material explosivo dentro de la vivienda.

2. El ministro de defensa Guillermo Botero no sólo asegura que efectivamente se estaban manipulando artefactos explosivos, sino que los indígenas alteraron la escena en el lugar de los hechos.

Además, el funcionario señala que el objetivo era dañar la vía principal que comunica a Buenaventura con el centro del país, incluso se atreve afirmar que “habrían adquirido el material explosivo por bandas criminales o por mercancía de contrabando”.

3. Desde la Organización Regional Indígena del Valle del Cauca –ORIVAC- y el Consejo Regional Indígena del Cauca –CRIC- se rechazan las anteriores hipótesis y califican el hecho como una masacre, además denuncian que el artefacto explosivo pudo ser lanzado por una persona ajena al territorio o que se trató de una bomba.


Indígenas indican que fue una masacre


Desde los sectores de derecha y del gobierno del presidente Duque se trata de deslegitimar la protesta enlazando diferentes acontecimientos en la confrontación que ya completa dos semanas, señalando al movimiento indígena de dejarse infiltrar por actores armados y por lo tanto justificando la represión y la no presencia del mandatario nacional para entablar un diálogo directo con las comunidades.


Por parte del movimiento indígena y los sectores sociales y populares que respaldan la Minga, consideran que fue una masacre y culpan a las fuerzas del Estado de estar detrás de estas muertes, pues se hacía evidente la escalada de la estigmatización y criminalización de la protesta.

Además, está la agenda mediática que se centra más en los actos violentos y las afectaciones económicas que de evaluar el pliego de peticiones de las comunidades indígenas del suroccidente de Colombia.


De esa forma, se pasó de tratar de establecer un diálogo certero y directo entre actores sociales válidos para resolver estos conflcitos históricas, a los partes de guerra con muertos, heridos, ataques, explosiones, gases lacrimógenos, capturas, infiltrados y el ruido de las armas y la guerra.


Investigaciones y desconfianza institucional


Desde primeras horas hicieron presencia autoridades locales del municipio de Dagua tales como el personero, cuerpo de bomberos, Cruz Roja Colombiana y ambulancias de los Scouts de Cali.

También llegaron hasta el lugar investigadores de la SIJIN y el CTI de la Fiscalía para realizar las primeras pesquisas y el levantamiento de los cuerpos, y por supuesto los organismos de Derechos Humanos del movimiento indígena y de la sociedad civil.


Sin embargo, no ha sido fácil la interlocución ya que desde el mismo momento en que se hicieron presentes las autoridades nacionales, hubo roces con las autoridades indígenas para autorizar la entrada de las instituciones a la zona y llevar a cabo las investigaciones correspondientes.


Implicaciones para el proceso de la Minga Social


Para la región y el país hay graves implicaciones, pues los señalamientos de parte y parte han aumentado la distancia de los indígenas hacia el Gobierno Nacional, y podrían pasar varios días más de protestas y bloqueos antes de comenzar el diálogo.


Por otra parte, el Presidente Duque tiene una serie de excusas por no haber asistido al encuentro con el movimiento indígena que lidera la Minga, y desde los sectores que protestan tienen razones adicionales para arreciar la lucha y las vías de hecho.


De todas formas, y a pesar de los hechos, la Minga sigue avanzando, ya que las autoridades indígenas confirmaron que se va a realizar una concentración en el sector de La Delfina, y ya se anuncia el respaldo de indígenas del Nariño.


Para el lunes 25 de marzo están solicitando el acompañamiento de las organizaciones defensoras de Derechos Humanos nacionales e internacionales, ONU, Defensoría del Pueblo y otras entidades del Estado para acompañar y verificar el desarrollo de la movilización.


En definitiva, son evidentes las tensiones crecientes en el marco del desarrollo de la Minga en los próximos días.