¿Un decreto acabará con la violencia policial?

Por: Laura Cano. Periodista Pares.


Durante el año pasado, a pesar de las restricciones de movilidad decretadas en marzo ante el creciente número de contagios y muertes por Covid-19, la movilización social no paró. Incluso durante varios días de marzo y abril fue la pandemia y las afectaciones económicas y sociales que ésta trajo lo que motivó que las personas salieran a protestar a las calles, aun cuando lo que mandaban los gobiernos locales y el nacional era a quedarse en casa.


Hay que mencionar que esta reactivación de la protesta venía desde noviembre de 2019, que aunque con los meses siguientes hubo una convocatoria menor, dado el contexto de salubridad, las peticiones al Gobierno nacional se siguieron manteniendo, incluyéndose otras como la solicitud de una renta básica para que durante el aislamiento al que muchas familias se tuvieron que acoger, pudieran solventar sus gastos principales.


Asimismo, además de estas movilizaciones y de las que se dieron en el marco del Paro Nacional, hubo otras que se realizaron durante el año pasado motivada por otro tipo de hechos: tal fue la Minga, en la que miles de indígenas del suroccidente del país llegaron hasta Bogotá bajo las consignas de la vida, la democracia, la paz y el territorio. Adicionalmente, los y las firmantes de paz en una peregrinación llegaron hasta la capital solicitando medidas y diálogo con el presidente Iván Duque para que pararan los asesinatos sis