• Laura Natali Cano Murillo

Tren cañero incinerado en Tuluá: radiografía de una zona asediada por la violencia

Por: Laura Cano

Periodista Pares


En horas de la noche de este domingo, se informó que hombres armados habrían obligado al conductor de un tren cañero a bajarse del vehículo cuando se encontraba en la vía Cali - Andalucía, jurisdicción del municipio de Tuluá. Posteriormente, la cabina del medio de transporte fue incinerada, lo que provocó traumatismos en el flujo vehicular. Pero, adicional, se convirtió en nuevo hecho de violencia y terrorismo. El conductor resultó ileso.


Por otra parte, desde la Policía del Valle del Cauca señalaron a través de El País que "En el lugar se halla una granada de fragmentación la cual fue necesario detonarla de manera controlada por técnicos antiexplosivos. En el sector delinque el grupo armado organizado residual 'Adán Izquierdo', por lo cual seguimos trabajando para determinar las causas de estos hechos terroristas".





¿Qué pasa en esta zona del país?


El coordinador de la Oficina Pacífico de la Fundación Paz & Reconciliación, Juan Manuel Torres Erazo, resaltó que desde Pares se ha venido llamando la atención sobre los hechos violentos que vienen ocurriendo en el centro del departamento del Valle del Cauca, entre la Cordillera Central y el Páramo de las Hermosas.


“Lo decimos porque en el 2019 fue publicada la alerta temprana 028 para Tuluá, en la que se planteaba la preocupación a causa del aumento de extorsiones, asesinatos, amenazas, venganzas que ocurrían particularmente en la zona urbana. En dicha alerta se hablaba de una serie de estructuras criminales, de microtráfico, de gota a gota, de extorsión y de narcotráfico. No obstante, en esa alerta no se mencionaba a la Compañía Adán Izquierdo, ni se tenía en cuenta, a pesar de que para ese entonces ya este grupo hacía movimientos en la zona. Hay que señalar que la Compañía Adán Izquierdo hace parte del Comando Coordinador de Occidente en esta zona del Valle del Cauca”.


Hay que mencionar, como señaló el investigador, que a este grupo se le empezó a poner atención cuando fueron los responsables de una emboscada cometida en contra de cerca de 20 militares que se encontraban haciendo labores de desminado humanitario en zona rural del municipio de Tuluá, Valle del Cauca. En el hecho los integrantes del grupo de disidentes de las Farc asaltaron las pertenencias de los soldados y se llevaron también sus equipos de trabajo. Esto se confirmó luego de la circulación de un video por parte del grupo guerrillero en el que aceptaban la responsabilidad.




Expuso Juan Manuel Torres que este grupo actualmente cuenta con alrededor de 50 jóvenes que podrían haber llegado a la Compañía Adán Izquierdo a través de reclutamiento forzado. Además, anotó que, en este municipio del Valle del Cauca, disidentes podrían haber rotado mínimo ocho panfletos verificados en los últimos dos años. Asimismo, el investigador aseveró que este grupo hace parte del fortalecimiento del Comando Coordinador de Occidente, en el que también están “el Frente Ismael Ruíz al otro lado de la cordillera, al sur del Tolima; la Dagoberto Ramos que en el Valle del Cauca está en los municipios de Florida y Pradera; también está la Jaime Martínez en Jamundí y Buenaventura”.


Hay que traer a colación que el Comando Coordinador de Occidente (CCO), como explican Harvey Moyan y Francisco Daza, investigadores de Pares, en el artículo “Murió alias "Jhonier", ¿cómo deja al Comando Coordinador de Occidente?”, es una “confederación integrada por diferentes estructuras de los GAPF que hacen parte de la línea de “Gentil Duarte” y que desde el año pasado habían realizado un amplio despliegue territorial en el departamento del Cauca, haciendo presencia, inclusive, en departamentos como Valle del Cauca, Tolima, Huila y Nariño”. Este comando era liderado por Alias “Jhonier”, quien principalmente era el encargado de las rentas del narcotráfico de este grupo disidente. “Jhonier” fue dado de baja este 24 de enero en la vereda Huila del municipio de Toribío, en el departamento del Cauca.


Por otra parte, Tuluá ha sido el foco de repertorios de violencia, incluso, como analiza el Torres Erazo, es una de los municipios con tasas más altas de homicidios por cada 100.000 habitantes. Siguiendo esto hay que anotar que según datos de Medicina Legal, en lo corrido de 2021 se presentaron 125 homicidios en esta zona del Valle del Cauca. Vale la pena mencionar que Tuluá cuenta con 221,684 habitantes.


Asimismo, en este municipio, que además es una de las ciudades más grandes e importantes del Valle del Cauca, durante el 2021 se presentaron hechos como el asesinato de Jorge Enrique Corredor, persona en proceso de reincorporación y excomandante del Frente 21 de FARC-EP, el cual ocurrió en el mes de mayo. En esta zona, en junio también tuvo lugar el asesinato de José Alonso Valencia, firmante de paz y quien para ese momento ejercía como presidente de la Junta de Acción Comunal del corregimiento de La Moralia.



Adicional, en Tuluá también ocurrió el asesinato de Marcos Efrain Montalvo, un reconocido periodista local. Puntualizó el Comité para la Protección de los Periodistas que él “había trabajado para periódicos y radioemisoras locales, así como para el diario El País, de la cercana ciudad de Cali, desde los años 70. En los últimos años, publicaba casi todas sus informaciones en su página personal de Facebook, la cual cuenta con unos mil seguidores. (...) Montalvo informaba con frecuencia sobre denuncias de corrupción y mala gestión que implicaban a funcionarios del Gobierno de Tuluá, y también había escrito sobre los actos de grupos del crimen organizado, como el Cartel del Cilantro, una banda local que presuntamente extorsionaba a vendedores de verduras de la ciudad. En 2019, un sujeto que montaba una motocicleta golpeó a Montalvo con el casco y le advirtió al periodista que dejara de informar sobre temas delicados”.


De la misma manera, iniciando el 2021 fue hallado el cuerpo sin vida de Gonzalo Cardona Molina, líder ambiental y coordinador de la Reserva ProAves Loros Andinos, donde llevaba cerca de 23 años de trabajo. La organización luego de este asesinato comunicó a través de su portal que: “En sus últimos días, durante el pasado mes de diciembre, Gonzalo alcanzó a realizar el último censo nacional del Loro orejiamarillo y la Cotorra Coroniazul, su libreta arrojaba un número aún impresionante para él mismo: 2.895 loros en Roncesvalles. La alegría desbordó su corazón con el orgullo del deber cumplido. Hoy Colombia no solo perdió otra vida preciosa, Roncesvalles perdió a un líder ambiental y al mejor de sus hijos, su familia a un ser muy amado y nuestro Loro orejiamarillo a su padre y salvador. ProAves y todo su equipo expresamos nuestra solidaridad con su familia, sus seres queridos y toda la comunidad de Roncesvalles, Tolima, en donde su huella permanecerá para siempre”.


Por último, expone Juan Manuel Torres que “Tuluá venía de un panorama bastante preocupante, acentuado además con la situación del Paro Nacional, pues esta fue una de las zonas del Valle del Cauca en donde jóvenes participaron de las manifestaciones sociales. Además, y en el marco de las movilizaciones, muchos jóvenes del municipio fueron desaparecidos y asesinados. Muchos aparecieron desmembrados, mutilados posteriormente”.


Con todo esto, y en relación con el hecho que recientemente se vivió en el municipio vallecaucano, Torres Erazo concluye que: “en Tuluá están todos los factores a analizar y a poner atención en cuanto a seguridad, conflicto, violencia, estallido social, juventud y paramilitarismo. Hay todo un cóctel de contextos que ponen en riesgo esta importante ciudad”.