¿Se equivoca de nuevo Germán Vargas?

Por: León Valencia, director – Pares


Desde el pasado viernes los medios vienen registrando como una novedad política el acercamiento entre Vargas Lleras y el expresidente Uribe, y la mayoría de las notas lo toman como una gran jugada del excandidato presidencial y le auguran éxitos en esta alianza. El Tiempo lo titula: “Germán Vargas toma nuevo aire desde su trinchera”. El artículo reseña varias reformas en las cuales Vargas Lleras busca acuerdos con el uribismo: tributaria, justicia contra la corrupción, reglamentación de la consulta previa, ministerio de la familia, sistema general de regalías, modificación de los procesos de licenciamiento ambiental, legalización de más de dos y medio millones de predios públicos y privados del país; y acceso de los jóvenes a la educación, el trabajo y bonos culturales.

No es la primera vez, en el último año y medio, que se vislumbran acercamientos entre estas fuerzas. Hubo un momento de flirteo al inicio de la campaña presidencial con la ilusión de un candidato único, también cuando terminó la primera vuelta y luego cuando se estaba en la conformación de la coalición de gobierno y en la definición de lo que sería la dinámica parlamentaria. Los acercamientos no cuajaron, pero dejaron algunas huellas. En el caso de la segunda vuelta, donde fue evidente que muchos de los acompañantes de Vargas Lleras votaron por Duque, esas huellas favorecieron al uribismo. Se pensó entonces que lo normal era coincidir en una coalición para gobernar el país desde el 7 de agosto. No ocurrió así. Después de algunos forcejeos, Cambio Radical declaró su independencia frente a Duque.

Ahora se anuncia un nuevo pacto y es bastante probable que las bancadas del Centro Democrático y Cambio Radical terminen actuando de consuno en el Congreso para sacar varias reformas adelante, porque las coincidencias entre estas dos vertientes políticas en estos puntos son notables. Es factible, incluso, que algunos de estos cambios terminen convertidos en leyes, lo cual alentaría la idea de que es posible una sólida alianza para actuar a lo largo de estos cuatro años y quizás presen