• Redacción Pares

Reforma Tributaria ha recibido múltiples críticas por diferentes Partidos

Por: Katerin Erazo, Periodista


Actualmente la Reforma Tributaria se encuentra a la espera de sus debates en plenarias de Senado y Cámara, teniendo en cuenta que ya había pasado un primer debate en Comisiones Conjuntas Económicas el pasado 06 de octubre.


Pese a que las bancadas del Partido Liberal y el Partido de la U votaron en primer debate a favor del proyecto, en los últimos días han mencionado que es probable que en el próximo debate no acompañen la reforma si no se implementan algunos cambios en esta. César Gaviria dijo que reuniría a su bancada para pedirle que no vote a favor de esta Reforma.


Carlos Ardila, representante a la Cámara del Partido Liberal, dijo: “esta reforma podría estar, si recogemos los planteamientos del Partido Liberal, en 16 o en 14 billones de pesos dependiendo de lo que resulte el día lunes. Si yo cito a un colega de Cámara, él quiere que lo del petróleo quede tal cual está, todo lo que tiene que ver con sobretasas le darían los 22 billones, pero si cito la intervención de un senador, el día de ayer, esa reforma va a quedar en 10 o en 11 billones de pesos”.


Con su declaración, Ardila se refirió a los puntos que tienen que ver con las personas naturales, el impuesto a la renta, las pensiones, la minería, los hidrocarburos y otros temas, también consideró que existen algunas inconsistencias, especialmente en el tema de la sobretasa del petróleo.


Camilo Díaz Suárez, investigador nacional de la Línea Gobernabilidad y Democracia de la Fundación Paz & Reconciliación (Pares), aseguró que incluso si el Partido Liberal decide no votar a favor de la reforma, con el Pacto Histórico, Alianza Verde, Comunes, el Partido Conservador y el Partido de la U le basta para su aprobación.


Sin embargo, el Partido de la U, en medio de una reunión que tuvo el 19 de octubre, expuso cinco puntos que piden que el Gobierno revise en la Reforma Tributaria; el primero, pensiones, ya que el partido considera que los estarían obligando a pagar dos veces; el segundo, bancos de alimentos, pues piden disminuir de 25% a 5% los incentivos a las donaciones de alimentos; el tercero, zonas francas, el cual se debe revisar y aumentar el tiempo de la transición de las zonas francas de manera que les permita prepararse; el cuarto, profesiones liberales, pues según este partido no se deben excluir del régimen simple, debido a que puede inducir a que retornen a la informalidad; y el quinto, hidrocarburos, sobre lo que el Partido de la U considera: “que de cara a una recesión económica mundial, es necesario salvaguardar Ecopetrol, disminuyendo las nuevas cargas”. Es por esto, que su votación dependería de estos ajustes que solicitaron.


Cambio Radical sería otro partido que no apoya la actual Reforma Tributaria, ya que, según ellos, genera más inflación y desempleo y no incentiva el crecimiento económico del país.

Algunos de los congresistas de este partido, como David Luna, expresaron su opinión frente a esta Reforma, la cual consideran inequitativa.


Para el director de Pares, León Valencia, esta discusión sería la primera prueba dura para el gobierno de Gustavo Petro.



A pesar de las múltiples críticas que ha tenido la Reforma, el director de la DIAN, Luis Carlos Reyes, reiteró la importancia de esta, ya que dice que con el recaudo presupuestado se busca financiar el crecimiento económico de Colombia y aseguró que el proyecto debe ser aprobado lo más pronto posible.



Estas declaraciones hechas por el director de la DIAN fueron rechazadas por la Asociación Nacional de Industriales (ANDI). Por medio de un comunicado de prensa, la ANDI mencionó que el proyecto de Reforma Tributaria puede afectar negativamente a hogares, familias y empresas colombianas.


Sin embargo, el presidente del Senado, Roy Barreras, aseguró que la Reforma Tributaria llevará al “cambio” que prometió en campaña el nuevo Gobierno.


Asimismo, el presidente Gustavo Petro defendió el Proyecto e indicó que Colombia es uno de los países más desiguales del mundo, por lo que los ricos deben nivelar cargas tributarias y pagar mayores impuestos.


“En la región más desigual socialmente de América Latina, ¿cómo se puede pensar entonces en Reformas Tributarias que busquen la igualdad? Pareciera un pecado, un exabrupto, algo que no debería ser siquiera mencionado en la discusión política y resulta que la Reforma Tributaria debería tener un primer objetivo y es que antes de obtener recursos para el Estado, se logre la igualdad. La Reforma Tributaria debe ser pensada para la igualdad”, afirmó el mandatario.


El 20 de octubre se reunieron el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, y los ponentes de todos los partidos políticos, con el fin de acordar tres modificaciones al texto, que pasará a segundo debate en el Congreso.


La primera es que se conservan los incentivos fiscales para las empresas que realizan donaciones a entidades sin fines de lucro. Por tanto, las empresas seguirán recibiendo deducciones fiscales por donaciones a fundaciones u organizaciones sociales; la segunda, los ciudadanos podrán seguir importando (comprando) en un máximo de $200 dólares libres de impuestos por transacciones realizadas a través de plataformas digitales; y la tercera consiste en aumentar el tope para el gravamen de las pensiones, pues antes el ministro Ocampo había informado que sería a partir de $10 millones. Sin embargo, ahora sería por encima de dicho valor.


Se tiene previsto que en los próximos días Ocampo se reúna con los ponentes de la Reforma Tributaria, con el fin de seguir con la concertación del texto del Proyecto.


Finalmente, Camilo Díaz dijo que son muchos frentes que el Gobierno debe considerar, pues la Reforma está dejando entrever las posiciones encontradas entre las diferentes bancadas de los partidos. Sin embargo, a largo plazo se espera su aprobación.


Para Daniela Garzón, investigadora nacional de la Línea Democracia y Gobernabilidad de Pares, es necesario que la Reforma se apruebe para poder encaminar el programa del Gobierno, el cual es muy “ambicioso” en temas como política social o transición energética, los cuales requerirán muchos recursos.