¿Para dónde va Rodolfo Hernández?

Por Nataly Triana, Asistente de Investigación

Línea de Democracia y Gobernabilidad.


Rodolfo Hernández, el candidato antisistema de la política que pudo sobreponerse al candidato de la derecha Federico Gutiérrez, a pesar de no poseer apoyo de clanes políticos y tampoco el respaldo de partidos tradicionales, se enfrenta a un escenario electoral con probabilidades de ganar la segunda vuelta presidencial; pero con una ausencia de gobernabilidad de llegar a la presidencia.


El camino a la segunda vuelta presidencial para Rodolfo Hernández depende, en mayor proporción, de los votos que pueda cooptar del Equipo por Colombia. Esto luego de que, sin haber entablado diálogos con esta coalición, Federico Gutiérrez decidió acompañarlo y con esto se podría creer que habría una transferencia de una cierta parte de los 5.058.010 votos obtenidos por este candidato.

A diferencia de Gustavo Petro, Hernández es quien tiene un techo electoral que puede expandirse. Por lo pronto, se espera que la votación de Antioquia, que es la fuerza electoral de Gutiérrez y del Centro Democrático, que representa un caudal de 1.385.565 votos, se adhiera luego de las declaraciones de Gutiérrez y miembros de este colectivo.





No obstante, el crecimiento a nivel nacional y la transferencia absoluta de los votos del Equipo por Colombia implica negociaciones con esta coalición y traicionar una de sus máximas primicias que es el discurso anticorrupción, teniendo en cuenta que Equipo por Colombia no solamente está compuesto por los partidos tradicionales como el partido de la U, el partido Cambio Radical, el partido Conservador y el partido Liberal, que representan el continuismo y las mayorías en el Congreso 2022-2026; sino que también traen consigo la alianza con alrededor de 45 estructuras clientelares departamentales.


En este sentido, el candidato debe llevar una negociación en línea con los partidos y otra en función de los intereses de los clanes políticos, teniendo en cuenta que Federico Gutiérrez no tiene injerencia sobre las maquinarias de dichas estructuras y menos estos mismos partidos políticos.

Ahora bien, esta adherencia significa por parte del candidato una modulación del discurso que le permita la tranquilidad a estas organizaciones sobre el respeto a la institucionalidad colombiana. Lo mencionado, teniendo en cuenta el desconocimiento de Hernández sobre el funcionamiento del Estado y el autoritarismo e inconstitucionalidad de algunas de sus propuestas políticas, como la eliminación de 27 embajadas. Igualmente, trae consigo la explicación a fondo de los planes programáticos del candidato y sus proyectos políticos, así como la postura política de asuntos concretos como el acuerdo de Escazú.





Otro camino para Hernández es mantener su discurso de llanero solitario y prolongar la independencia y ausencia de estructuras políticas, continuarle apostando así al voto de opinión para cooptar el electorado del Equipo por Colombia y creciendo además a partir de los votos obtenidos por Verde Oxígeno, buscando alianzas incluso con Colombia Justas y Libres, quienes para este escenario electoral deben superar las confrontaciones internas entre John Milton Rodríguez y Ricardo Arias.


Cooptar el electorado de Federico Gutiérrez, sin negociaciones con su coalición, significaría carecer de gobernabilidad, tal y como le sucedió en su alcaldía de Bucaramanga. De acuerdo con las investigaciones de Pares, durante su mandato a la alcaldía se enfrentó a una férrea oposición por parte del Concejo, que descartó gran parte de sus iniciativas. Este escenario para el Congreso de la República involucra una posible crisis de legitimidad al solo contar con dos congresistas electos: Juan Manuel Cortés Dueñas y Érika Tatiana Sánchez.


Siendo así, de quedar electo Hernández deberá solo gobernar sobre asuntos políticos sin relevancia que sean avalados por el Congreso en pleno, o, por el contrario, buscar una presión mediática para avalar propuestas e incluso declarar conmoción interior y así legislar saltándose al Congreso de la República a través de decretos con peso de ley. Un riesgo para la democracia y la institucionalidad.


¿Dónde puede competir contra Gustavo Petro?


Según los resultados del preconteo por parte de la Registraduría, en los departamentos donde Hernández quedó en segundo lugar, y tiene la posibilidad de aumentar su caudal electoral cooptando votación del Equipo por Colombia y así reduciendo su diferencia con Gustavo Petro, son: Bogotá, César y Risaralda.


Por otro lado, en los consulados y en Antioquia, a pesar de no haber obtenido una votación significativa, tiene la oportunidad de liderar estos teniendo en cuenta que puede hacerse con la votación mayoritaria de Federico Gutiérrez.


Es importante tener en cuenta que en el país hubo una reducción histórica de la abstención electoral posicionándose en un 45,2% y frente a la cual el reto es continuar reduciéndola para incentivar a quienes no participaron en esta contienda en departamentos como Bogotá, Valle del Cauca y Atlántico. Aunque la votación mayoritaria fue por el Pacto Histórico, existe un nivel de abstención electoral susceptible de participar en la segunda vuelta que puede ser beneficioso para este candidato, ya que representan, en la mayoría, un aumento considerable frente a las elecciones del 2018.


Tabla.1

Creado por: Línea de Democracia y Gobernabilidad. Fundación Paz & Reconciliación. Fuente: Registraduría Nacional del Estado Civil.


¿Qué puede aportar el centro?


Las recientes elecciones confirmaron que la caída del centro era inevitable, al final esta coalición se deshizo tras la pérdida de su caudal político central que era Boyacá en manos de Carlos Amaya y la salida de varios aliados políticos como Catherine Juvinao y Duvalier Sánchez.


No obstante, este grupo político se guarda la última carta en este certamen electoral y es la legitimidad del cambio que representa Rodolfo Hernández o Gustavo Petro, pues, aunque los resultados obtenidos por esta coalición solamente representan el 4,20% de las votaciones, pueden ayudar a inclinar la balanza, no solamente de sus electores, sino también de quienes votaron por el Equipo por Colombia y representan el ala más moderada de la derecha.


Por ahora, la Coalición Centro Esperanza decidió que dejará en libertad a las colectividades para que cada una tome la decisión de su adhesión. Así las cosas, tanto para las facciones del partido Verde, como el partido ASI y el Nuevo Liberalismo tendrán que tomar la decisión al interior de cada colectividad.


Por el momento, Rodolfo Hernández deberá decidir si recibe a los partidos, las maquinarias y los apoyos cuestionados del Equipo por Colombia, o si se mantiene en su discurso de no hacer alianzas con nadie. Lo que sí parece un hecho es que no volverá a plaza pública, y se mantendrá atrincherado en la estrategia de redes sociales, desde donde hizo su cierre de campaña y el discurso de primera vuelta. Incluso, habrá que preguntarse si participará de los debates presidenciales, en donde el terreno está más abonado por Gustavo Petro.