• Laura Natali Cano Murillo

¿Nuevo caso de violencia electoral?: ataque a Víctor Tovar, candidato a la Cámara

Por: Laura Cano Periodista – Pares


La violencia electoral en el país no da tregua, y con los días que se van restando para que ocurran las elecciones, va aumentado el número de hechos violentos contra quienes hacen carrera política por quedarse con alguno de los cargos de elección popular. Al respecto, es importante señalar que, tal como se refiere desde la Línea de Democracia y Gobernabilidad de la Fundación Paz & Reconciliación (Pares), la violencia electoral es un tipo de violencia política que se ejerce contra un individuo o un colectivo en razón del ejercicio de sus derechos políticos en el marco de una contienda electoral. En Colombia, históricamente, la violencia ha sido, de forma constante y recurrente, un mecanismo más de competencia electoral.


Y es que justamente este tipo de hechos victimizantes se volvieron paisaje en las jornadas preelectorales. Durante este fin de semana se volvió a registrar un presunto nuevo caso de violencia electoral. Esta vez fue en contra de Victor Andrés Tovar, candidato a la Cámara por el departamento del Huila, quien se movilizaba junto a cuatro personas más en un vehículo en la vía Palermo – Neiva, cuando fueron atacados por sujetos armados, quienes dispararon cuatro veces contra el automóvil. Hay que señalar que Tovar se dirigía hacia Neiva luego de cumplir compromisos políticos en el municipio de Santa María, y que tanto él como las cuatro personas que lo acompañaban resultaron ilesas.

De acuerdo con el coronel Diego Vásquez, comandante de la Policía Metropolitana de Neiva, “se iniciaron los actos urgentes por parte del CTI de la Fiscalía con apoyo de nuestra seccional de Investigación Criminal. (…) El vehículo visiblemente presentaba dos impactos de arma de fuego, por establecer el calibre, y al parecer otros dos en la estructura del mismo”. Adicionalmente, el uniformado señaló que las autoridades adelantan la respectiva investigación para establecer los móviles de este ataque en el que, de todas formas, no se descarta que se haya tratado de un intento de robo.


Es importante señalar que Tovar es hijo de la actual alcaldesa del municipio de Tarqui, Liliana Trujillo Pava, y que, hasta el mes de diciembre, fue asesor de despacho del Contralor General de la República, Carlos Felipe Córdoba Larrarte.


De acuerdo al seguimiento que ha hecho Pares al respecto, entre el 13 de marzo de 2021 (inicio del calendario electoral) y el 22 de septiembre, en el país se registraron 57 hechos de violencia electoral que habrían dejado 74 víctimas (64 amenazas y 10 homicidios). Lo que significa que, aproximadamente, cada 3 días una persona es víctima de este tipo de violencia en Colombia, Estos casos tuvieron sus picos en junio y septiembre, los meses más violentos, y abarcaron 21 departamentos del territorio nacional. El 51% del total de las víctimas se concentraron en Norte de Santander (10), Valle del Cauca (8), Antioquia (6) Magdalena (6), Bogotá (4) y Atlántico (4). En menor proporción, los siguientes departamentos que registran hechos violentos son: Caquetá (4), Cauca (4), Bolívar (3), Chocó (3), Cundinamarca (3), Nariño (3), Tolima (3), La Guajira (3), Cesar (2), Córdoba (2), Putumayo (2), Arauca (1), Santander (1), Sucre (1) y Meta (1).


Sobre esto, hay que decir que los perfiles más victimizados han sido los funcionarios públicos de elección popular (46%). Dentro de este segmento, los concejales han sido de los más afectados, con doce casos; le siguen once alcaldes, cuatro gobernadores, tres ediles, dos diputados, una representante a la Cámara y un senador. Los siguientes perfiles más victimizados son los correspondientes a miembros de partidos políticos, con cinco casos, y a periodistas, también con cinco casos.


“Esta investigación en el preámbulo de las elecciones de 2022 pretende llamar la atención sobre la confluencia de prácticas lesivas para la democracia que se enquistan en el sistema político. Este sistema, en lo local, sigue profundamente relacionado con los grupos armados ilegales que compiten, cooperan o conviven con las instituciones del Estado y sus funcionarios, para obtener o mantener el control territorial o de sus rentas”, se señaló desde Pares en El Tiempo.


Se espera que los organismos con injerencia en este tema puedan poner la lupa contra este tipo de violencia, previniendo que más hechos sigan ocurriendo, esclareciendo los casos que se han reportando, y garantizando un ejercicio democrático seguro y transparente (Te podría interesar: “Primer informe de violencia y dinámica electoral”).