Ministerio de Relaciones Exteriores, Álvaro Leyva Durán

Por: Línea Democracia y Gobernabilidad


ÁlvaroLeyva Durán fue el primer anuncio del presidente Gustavo Petro para su gabinete como ministro de relaciones exteriores. Álvaro Leyva nació en Bogotá en 1942, es hijo del exministro Jorge Leyva Urdaneta.


Álvaro Leyva Durán es economista y abogado, egresado de la Pontificia Universidad Javeriana. Su carrera pública y política inició como secretario privado del presidente Misael Pastrana en 1970. Fue concejal de Bogotá y luego diputado en la Asamblea de Cundinamarca. En 1978 fue representante a la Cámara y en 1982 pasó al Senado de la República.


Entre 1984 y 1985 fue ministro de Minas y Energía durante el gobierno de Belisario Betancourt. Posteriormente, fue facilitador y negociador en los diálogos de paz con la entonces guerrilla del M-19. Tuvo un rol importante en la liberación de secuestrados, especialmente la del dirigente conservador Álvaro Gómez Hurtado en 1988.


En el gobierno de Virgilio Barco fue pionero de los acercamientos del diálogo con la guerrilla de las FARC. Por su trayectoria política hizo parte de la Asamblea Nacional Constituyente en 1991, vinculado a la Alianza Democrática M-19. En los años siguientes a la Constitución continuó con su labor de facilitador de negociaciones con grupos insurgentes.


En 1998, Álvaro Leyva facilitó el establecimiento de la mesa de negociaciones en San Vicente del Caguán con las FARC-EP y el gobierno de Andrés Pastrana. En medio del proceso, el entonces fiscal Alfonso Gómez Méndez vinculó a Álvaro Leyva a una investigación por un presunto enriquecimiento ilícito, razón por la cual salió del país y buscó asilo en Costa Rica. Luego, en 2002, mientras residía en Madrid, España, Álvaro Leyva fue capturado por la Interpol y estuvo detenido durante dos meses. Finalmente, en el año 2004 fue absuelto de esta investigación.


Tras resolver sus procesos judiciales, Álvaro Leyva retornó a la política colombiana como candidato presidencial en 2006 bajo el Movimiento de Reconciliación Nacional, sin embargo, renunció a su aspiración al reconocer la desigualdad política y electoral que tenía con Álvaro Uribe Vélez, quien buscaba la reelección.

Luego de la declinación, Álvaro Leyva concentró sus esfuerzos en los diálogos y las negociaciones del proceso de paz entre el entonces presidente Juan Manuel Santos y la guerrilla de las FARC-EP, siendo parte del equipo negociador del Gobierno Nacional.


En el terreno político, aunque Álvaro Leyva se reconozca como conservador, maneja una distante relación con el Partido Conservador y su directorio. Su llegada como Canciller al gobierno entrante de Gustavo Petro ha sido leída como una señal de unidad por parte de los sectores de izquierda petristas y el resto de las facciones del espectro político colombiano.


¿Cómo está el semáforo para esta cartera? Conclusiones del equipo de empalme


Según los datos obtenidos de los informes de empalme, el Ministerio de Relaciones Exteriores tiene actualmente tres entidades o mecanismos en estudio, de los cuáles dos están catalogados como semáforos en rojo y uno amarillo.


Las entidades que definitivamente cambiarán su orientación durante el gobierno entrante serán en Fondo Rotatorio del Ministerio y la Unidad Administrativa Especial de Migración Colombia. Mientras tanto, el manejo del Ministerio está considerado bajo un semáforo amarillo, aunque tiene una Muy Alta prioridad para el gobierno entrante.


¿Cuáles son los retos del Canciller entrante?


  • El restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Venezuela, clausuradas desde 2018 y contribuir al fortalecimiento de las dinámicas económicas y políticas. Esta negociación atraviesa aspectos fundamentales como el manejo de la empresa de agroinsumos Monómeros.

  • La conformación de un bloque regional que atienda asuntos económicos, políticos y sociales en capacidad de enfrentar el contexto mundial que dejó la pandemia del Covid-19, así como las consecuencias del conflicto entre Rusia y Ucrania.

  • Ejercer el rol de mediador ante una eventual negociación de paz entre el gobierno entrante y el ELN, estimando la necesidad de contar con el respaldo de países garantes y, en general, de la comunidad internacional en las negociaciones.