• Luis Eduardo Celis

Mi voto por Petro, Francia Márquez y el Pacto Histórico

Por: Luis Eduardo Celis


Este domingo 19 de junio la historia de Colombia puede tomar otro rumbo: se puede abrir un camino de transformaciones pendientes y postergadas, trabajar por una democracia de calidad y cerrar un largo ciclo de violencias organizadas.

Voto por Gustavo Petro, porque representa una historia de luchas e inconformidad con este orden social, político y económico, caracterizado por las exclusiones, el ejercicio abusivo del poder, mafias poderosas que han ejercido inmenso poder a punta de violencia y sangre inocente. Contra todo ello ha luchado Gustavo Petro como parte de una generación rebelde y valiente, generación de la que me siento parte y honra una larga tradición de lucha.

Voto por Gustavo Petro, porque tiene un proyecto de cambio ambicioso y pertinente, quiere darle otro rumbo a la sociedad colombiana y así eso suene exagerado e inviable, es posible y necesario: la educación y la salud como derechos universales y no como mercancías, un sistema tributario donde todos aportamos según nuestras capacidades y sin exenciones ni privilegios, una riqueza que se produce en la sociedad y se reparte en ella, unas garantías mínimas para quienes nada tienen. Todo ello ha ofertado Gustavo Petro y es perfectamente viable de garantizar con los recursos que tenemos si son eficiente y pulcramente utilizados.

Voto por Gustavo Petro, porque tiene un compromiso con la paz, entendida como un orden de derechos y garantías, donde nadie puede ejercer violencias sistemáticas y añejas como mecanismo de transformación social, seguro que podrá llevar adelante un proceso de diálogos y negociaciones con el ELN y su gobierno ofertará una política viable de sometimiento para los disidentes de las FARC y las mafias que persisten.

Voto por Gustavo Petro, quien nos ha planteado construir una economía desde nuestro potencial rural y ambiental, donde podemos ser un referente importante en la producción de alimentos sanos que siempre demanda el mundo, nos ha insistido en que debemos proteger la Amazonía y hacer nuestro aporte para adaptarnos a los enormes desafíos que nos plantea la crisis climática como amenaza real a la pervivencia humana, que es posible proyectarnos ante el mundo como destino turístico por toda nuestra cultura y potencial humano, que debemos industrializarnos, y todo esto sobre un desarrollo del conocimiento, la ciencia y la técnica, al servicio de un país de oportunidades y derechos universales.

Voto por Francia Márquez, porque representa un liderazgo de compromiso con la gente históricamente excluida y atropellada, los nadie que ella reivindica con orgullo y dignidad, Francia es la Colombia que emerge con su sabor a tierra, a la Colombia afro, indígena y campesina, que merecen un lugar de respeto y digno, con su perseverancia y firmeza para luchar por sus territorios, por sus comunidades, por una vida querida como la nombran algunos o por una vida sabrosa como la ha nombrado Francia.

Voto por el Pacto Histórico, porque allí están los que han perseverado en andar juntas y juntos, en sus organizaciones políticas y movimientos sociales, insistiendo y persistiendo por transformar a Colombia, luchando por derechos, marcando un rumbo de trabajo colectivo, siempre difícil y enfrentando la barbarie y las violencias que los quieren sacar de sus territorios y de sus convicciones de justicia y equidad y allí siguen, tercamente luchando, valientemente resistiendo, respeto y admiración por esta estirpe de luchadoras y luchadores.

Este 19 de junio se puede abrir un nuevo camino para Colombia, por primera vez la izquierda social y política puede liderar el rumbo de la nación y mostrar que lo puede hacer mejor frente a tanta desigualdad y exclusiones y que va a respetar con plena convicción y rigor nuestro ordenamiento constitucional, del cual Gustavo Petro fue protagonista como parte de la Alianza Democrática M-19, fuerza política que lideró la paz de los años noventa y que es una paz comprometida con la promesa incumplida de que somos un Estado social y democrático de derecho, promesa que debe valorizarse en un gobierno de Gustavo Petro, Francia Márquez y el Pacto Histórico.

 

*Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad de la persona que ha sido autora y no necesariamente representan la posición de la Fundación Paz & Reconciliación al respecto.