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Mercados para población vulnerable: un botín político

Por: Natalia Aguilar Salas. Colaboradora Pares.


En estas últimas semanas el país se ha visto conmocionado por la situación extrema de pobreza y vulnerabilidad que afrontan varios departamentos, ciudades y poblaciones específicas. Es un hecho que ya no se puede ocultar en medio del delicado momento que afrontan los países a nivel mundial, además de esto se ha reflejado la avaricia de muchos tratando de aprovechar la coyuntura para sacar provecho de las formas más escabrosas.


La pobreza multidimensional se refleja de la siguiente forma en el país, el 19,6% de la población se encuentra dentro de este indicador, los municipios más afectados son Guainía con 65%, Guajira con 51,4%, Chocó con 45,1%, Norte de Santander con 31,5% y Caquetá con 28,7%.


Por otra parte Transparency International, una ONG dedicada a investigar la percepción sobre la corrupción a nivel mundial, donde 0 representa los países con niveles más altos de corrupción y 100 los países con mayores niveles de transparencia le otorgó a Colombia durante el 2019 un puntaje de 37/100, y un rango de 96 sobre el total de 180 países; lo cual deja muy mal posicionado al país.


Sin embargo esto no es algo sorprendente, sobre todo cuando no dejan de presentarse noticias que corroboran la falta de control y la cantidad de personas inescrupulosas que no dudan de beneficiarse por medio de artimañas corruptas. Los casos que más han sorprendido durante el aislamiento obligatorio o cuarentena, son los casos de irregularidades en la entrega y costos de mercados para beneficiar a las comunidades y poblaciones más afectadas y con mayores niveles de vulnerabilidad, al igual que los casos por irregularidades en contratación.


Los mercados en el Atlántico


Uno de los casos más llamativos se presentó en el departamento del Atlántico, donde se adjudicó un contrato por 19’319.479.750 a la empresa Trading group international S.A.S, para la entrega de 420.000 mercados, destinados para las familias que más lo necesitan, sobre todo en municipios como Soledad y Malambo.


Sin embargo hay una peculiaridad en los documentos entregados por la gobernación de Atlántico a cargo de Elsa Noguera, ya que aparecen dos tipos de mercado: El tipo 1 que cuenta con un valor de 45.627 pesos y de los cuales se entregarán 125.000, los mercados tipo 2 tienen un valor de 46.156 pesos y se entregarán 295.000.


El problema es que no se aclara el costo de cada uno de los productos y tampoco la marca, además de esto los mercados se entregaron con propaganda política del Alcalde de la ciudad Jaime Pumarejo, en la cual también se sugiere hacer “durar” los productos por lo menos por 15 días.


Lo que tiene a los gobernantes del departamento en el ojo del huracán es que muchos consideran que es una puerta para el sobrecosto de productos, al igual que una oportunidad para que se presenten aún más casos de corrupción. Noguera aseguró en la emisora la Fm, que no existen ningún tipo de sobrecostos, y que ya se han entregado más de 330.000 ayudas alimentarias y más de 2.000 toneladas de alimentos repartidos en los 22 municipios, 33 corregimientos y 15 veredas del departamento.


Aunque la gobernadora trate de aclarar que no existen sobrecostos, la indignación de las personas se vio reflejada en las redes sociales cuando la imagen de los mercados en el Atlántico y los mercados en Magdalena se dieron a conocer, sobre todo cuando se pretende que estos sostengan la alimentación y necesidades diarias de familias que se componen de más de cuatro o cinco personas.

Latas de atún a 19 mil pesos en Arauca


Otro caso que ha levantado sospechas de sobrecostos y corrupción, son las latas de atún con un precio de 19.000 pesos y bolsas de leche a 13.000 pesos, esto sucedió en el Departamento de Arauca, donde en las listas entregadas por el gobernador Facundo Castillo se entregaban dos latas de atún, cada mercado tenía un costo de 149.531 pesos, para una inversión total de 4.999.868.047 pesos, informó pulzo.


Castillo argumentó que no se trató de un caso de sobrecostos sino de “Carencia de información adecuada”, también explicó que por la imposibilidad de incluir latas de 370 gramos, se incluyeron cinco latas de 160 gramos, en cuanto a las bolsas de leche el gobernador argumentó que se debían incluir en el mercado 400 gramos de leche, lo cual se convirtió en dos bolsas de 200 gramos, estas explicaciones según Castillo explican los altos precios de los productos, sin embargo no se supone que las entidades deben regirse por un control estricto, entonces ¿por qué no aclarar la cantidad de los productos en los respectivos anexos?


Cundinamarca es otro departamento donde se han presentado denuncias de irregularidades, específicamente en el municipio de La Palma y Guaduas. Noticias Caracol informó que en La Palma se estaban cobrando 500 gramos de espaguetti a 3.287 pesos, cuando el precio en un supermercado de Bogotá cuesta 2.600 pesos, lo cual genera una diferencia de 687 pesos.


Por otra parte el gobernador de Cundinamarca Nicolás García envió una carta a la Contraloría para solicitar vigilancia preventiva, debido a la denuncia que afirma que en Guaduas se dio un sobrecosto de 310 millones de pesos en un contrato con la compañía PM2 para la compra de alimentos.


El gobernador hizo explícita su preocupación y la necesidad por parte de entes de control para estar alerta frente a las irregularidades que se puedan presentar, ya que el manejo de los recursos públicos se ve en riesgo si esto continúa sucediendo, por otra parte la asamblea de Cundinamarca aprobó la entrega de 100 millones de pesos para cada uno de los 102 municipios, informó el tiempo.


Finalmente, la Procuraduría está investigando ocho (8) departamentos: Meta, Atlántico, Cesar, Arauca, Norte de Santander, Cundinamarca y San Andrés, por irregularidades en la entrega y costos de mercados solidarios, frente a esto queda claro que aunque estemos afrontando una pandemia mundial nunca antes vista, la individualidad y la indolencia no desaparecen del panorama, el cual se torna cada vez más preocupante, sobre todo en un país donde parece que reinan la desigualdad, la corrupción y la deshumanización de las poblaciones en situaciones precarias, es inadmisible que se presenten tantos casos de irregularidades cuando ahora más que nunca se debe cumplir con las funciones básicas de las entidades e instituciones gubernamentales.