• Laura Natali Cano Murillo

Masacres y líderes asesinados ¿Qué pasa en Antioquia?

Por: Laura Cano. Periodista Pares.

En la noche del martes 3 de noviembre se conoció sobre dos graves hechos en Antioquia. Casos que continúan recordándonos que las masacres y los asesinatos sistemáticos parecen convertirse en un paisaje al que se están acostumbrando el Gobierno Nacional, el Ministerio del Interior y de Defensa, y los organismos que deben velar por la protección de la vida.


Ayer el número de masacres en lo que va del año llegó a 71, mientras que en este mismo periodo han sido asesinados/as 251 líderes y lideresas sociales en todo el territorio nacional, según datos de Indepaz. Estos números no solo reflejan cifras, evidencia el crítico derramamiento de sangre, las vidas perdidas, las familias víctimas, los procesos sociales y organizativos truncados y un tejido social que cada vez se deteriora más.


Entre tantas de estas vidas están las de las cuatro (4) personas que fueron asesinadas en el corregimiento Bijagüal, del municipio de Nechí. Antioquia, mientras compartían en un billar de la zona, a donde llegaron hombres armados atacando a quienes allí estaban. Hay que señalar, por un lado, que presuntamente una quinta persona que resultó herida en el lugar fue trasladada al casco urbano, pero falleció en el camino. Además, como lo aseveró Marcos Madera, alcalde de Nechí al diario El Tiempo, los responsables son miembros de un grupo al margen de la ley del que se desconoce por el momento con precisión más información.


También está la de Gonzalo Hincapié, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda La Cristalina, en el municipio de El Peñol.. Gonzalo era miembro de esta JAC desde el año 2012, por lo que era un reconocido líder comunitario de esta zona de Antioquia. Adicional, en varias ocasiones fue candidato al concejo del municipio a través del Movimiento de Autoridades Indígenas de Colombia – AICO- .


Gonzalo Hincapié, al igual que Carlos Andrés Cardona, Sergio Narváez Tapias, Wilmar Alexander San Pedro, Carlos Andrés Chavarría, Hernando Herrera, Johan Sebastián Muñoz, Miguel Ángel Marín, Yuri Alexandra Ortiz, Didian Arley Agudelo, Amado Torres, William Ramiro Montoya, Ángel Ovidio Quintero, Jairo de Jesús Jiménez, Johnis Elián Jiménez, Teylor Cruz, Julio Cesar Hernández, Oriolfo Sánchez, Edier Lopera, Sandra Banda Meneses, John Jairo Dávila, Campo Elías Galindo , Deimer Alberto Lucas, Marly Luz Pérez, John Jairo Guzmán y Jorge Bernardo Pino, fue asesinado por ejercer algún tipo de defensa por la vida y el territorio en Antioquia, en una labor de liderazgo que con el panorama actual del país es un ejercicio que pone en riesgo y amenaza.


Una radiografía de la violencia en Antioquia


Siguiendo lo anterior, hay que anotar que en lo que va del 2020 han sido asesinados/as 26 líderes y lideresas sociales en este departamento, según Indepaz. De este total, 23 son hombre y tres (3) mujeres, quienes ejercían liderazgos desde diversos sectores, pues de acuerdo con la información hallada las víctimas han sido líderes indígenas, comunales, cívicos, mineros, sindicales y campesinos.

El liderazgo con mayor número de víctimas ha sido la defensa al campesinado, ejercicio donde los/as asesinados/as han sido 11 personas. Fredy Alexánder Chaverra, investigador y politólogo de la Universidad de Antioquia –UdeA-, explicó que:


“Sobre esto también hay en poner el lente en los distintas zonas de Antioquia donde se registra un mayor nivel de victimización y crisis humanitaria; es decir, en el norte, el nordeste y en mayor medida en el Bajo Cauca antioqueño, donde hay mayor persecución a líderes que pertenecen a asociaciones campesinas o que son líderes promotores de programas de sustitución de cultivos de uso ilícito. Yo manejo la tesis que en el Bajo Cauca antioqueño hay un coctel de todos los actores armados; disidencias de las Farc, ELN, disidencias de las AGC, las AGC y carteles transnacionales del narcotráfico. Además, en este punto también se encuentra concentrado el 80% de la hoja de coca cultivada en Antioquia. Asimismo, donde también el programa del PNIS tiene aproximadamente al 70% de las familias de la región y donde muchos de los líderes/as asesinados/as integran, pertenecen o promueven implementar el programa de sustitución, por lo que los actores armados les han declarado una guerra frontal”.

Siguiendo lo expuesto por el investigador, hay que señalar que el municipio de Tarazá es la zona donde más asesinatos han ocurrido en lo que va del 2020, con un total de 07 hechos. Pero, los 26 asesinatos han ocurrido en 15 zonas diferentes, además de la anterior nombrada: Medellín (02 casos), Ituango (01), Turbo (01), Sonsón (01), Remedios (01), Segovia (01), Campamento (01), San José de Apartadó (01), San Francisco (01), Abejorral (01), Cáceres (02), Anorí (01), El Bagre (02), Toledo (01 y El Peñol (01).

El liderazgo con mayor número de víctimas ha sido la defensa al campesinado, ejercicio donde los/as asesinados/as han sido 11 personas. Imagen: Pares.

Adicionalmente, respecto a los casos de asesinatos sistemáticos contra líderes y lideresas en este departamento, llama la atención que en el mes de enero, febrero y octubre hubo un mayor registro de casos con cinco hechos en cada mes, mientras que una vez se dio el aislamiento preventivo obligatorio, es decir en el mes de marzo, los casos reportados fueron 02, al igual que abril, mientras que en mayo el total fueron 03 asesinatos, y en junio, agosto y septiembre el Instituto informó de un hecho por cada mes.


“Los actores armados en la práctica han fungido como una autoridad sanitaria, son ellos los que regulan el tema de acceso a los territorios y uso de elementos de bioseguridad, es decir, los grupos armados se convirtieron en los reguladores. Eso llevó a reforzar un control en el territorio y al reforzar dicho control se elevaron los niveles de confrontación, sobre todo por los corredores que hay en la región, lo que en los siguientes meses al inicio de la pandemia aumentó los niveles de victimización y prácticas de miedo que han utilizado para afianzar dicho control. Esto sigue mostrando la incapacidad total del Gobierno Nacional por hacer un control real respecto a medidas de mitigación del virus y también de seguridad en estos territorios”, añadió Chaverra.


Antioquia, donde las masacres no dan tregua


El día de ayer con la masacre de 04 personas en el municipio de Nechí, en Antioquia se llegó al crítico panorama de 16 masacres en lo que va del año, siendo, además, el departamento con un mayor número de este tipo de hechos, en los cuales, hay que decir, en Colombia han sido asesinadas 286 personas en las 71 masacres que se han cometido en 2020.


En Antioquia el primer hecho reportado en este año ocurrió el 12 de enero en Caucasia, en el cual 03 personas fueron asesinadas. No obstante, dicho mes se convertiría en la radiografía de lo que serían los meses venideros, pues en menos de un mes, y luego de ese primer caso, se registrarían 03 masacres más; una el 17 de enero en Tarazá, en donde 05 personas perdieron la vida; otra el 24 del mismo mes en Salgar, con un total de 03 víctimas mortales; y una más iniciando febrero en Cáceres, la cual dejó 04 personas asesinadas.


Es decir, en esa primera parte del año solo en Antioquia 15 personas fueron asesinadas en masacres. Sin dejar de nombrar que en febrero hubo dos casos más en los que las personas asesinadas fueron ocho (8); cuatro (4) en Medellín y cuatro (4) en Salgar.


Hay que anotar que en relación con los casos de asesinatos sistemáticos de líderes y lideresas, en cuanto a masacres también hubo una disminución en los meses de aislamiento preventivo obligatorio; en marzo no hubo ninguna información sobre masacres en esta zona del país, en abril hubo un hecho de este tipo, mientras que desde junio se comenzó a registrar de nuevo un aumento con dos (2) casos, al igual que agosto, tres (3) en septiembre y uno en octubre. Así, vale la pena mencionar que a la fecha las personas asesinadas en masacres han sido 58.


Por su parte, de nuevo los municipios donde estos casos han ocurrido presentan relación con las dinámicas geográficas de asesinatos a líderes y lideresas; por ejemplo, Tarazá es uno de los municipios con más masacres en lo que va el 2020 con un total de dos, mismo registro que hubo en Salgar, mientras que en Cáceres se han registrado 03 casos, además de Caucasia, Medellín, Bello, Ituango, Ciudad Bolívar, Venecia, Andes, Zaragoza y Nechí , donde el Instituto tiene información de un hecho por cada municipio.


“Este ha sido un año particularmente difícil para Antioquia. Todo esto ha sido un fenómeno multicausal, donde influyen factores como la confrontación de grupos armados, donde hay que repetir, por ejemplo, en el Bajo Cauca antioqueño hay múltiples actores, y, además de ser la zona más militarizada de Antioquia, también hay intereses de los carteles transnacionales. Todo esto influye en que está región siga estando en disputa, principalmente por los corredores que alberga., lo que ha desatado enfrentamientos donde se incluyen ajustes de cuentas, y, especialmente prácticas de terror que se evidencia en el número de masacres y personas asesinadas en lo que va del 2020“, concluyó el investigador Fredy Alexánder Chaverra.