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Más que esposas púrpuras

Por: Ghina Castrillón Torres, Investigadora Territorial

Oficina Pares Pacífico


En la llegada a Colombia del señor John Poulos, quien fue capturado en el aeropuerto de Panamá por el presunto feminicidio de Valentina Trespalacios, la Policía Nacional colombiana hizo uso de unas “simbólicas” esposas púrpuras que, según dicen, representa “la justicia a favor de la mujer”.


Este acto simbólico ha sido criticado por múltiples sectores feministas, dado que más allá del color de las esposas que le pongan en las capturas a los victimaros de las violencias contra las mujeres, lo que realmente se necesitan son medidas ágiles para el acceso a la justicia en estos casos, además de protocolos de atención inmediatos y ejercicios eficaces de prevención de las violencias basadas en género.






Cuerpos y fragmentos de mujeres en basureros


En marzo de 2022, en el relleno sanitario de Buenaventura, fueron halladas partes del cuerpo de una mujerque posteriormente fue identificada por las autoridades como Lina Liceth Rivas, de 22 años de edad. Un mes después, también en Buenaventura, las autoridades encontraron partes del cuerpo de otra mujer, en descomposición, en una bolsa de basura en la comuna 12. Así como en el caso de Valentina Trespalacios, los cuerpos de estas mujeres fueron hallados en basureros, lo que puede afectar seriamente el proceso de investigación de los crímenes.


Es por esto que desde Pares Pacífico consideramos clave exponer un balance de las violencias basadas en género en Buenaventura en los últimos años: delitos sexuales, violencia intrafamiliar, homicidios, feminicidios y desapariciones de mujeres; elevando un llamado urgente para que las autoridades respondan de manera ágil e implementen medidas profundas que vayan mas allá de responder con símbolos, como las esposas púrpuras.


Cifras: violencia contra las mujeres en Buenaventura 2020-2022


Según las estadísticas delictivas de la Policía Nacional, en 2022 en Buenaventura se presentaron 199 casos de violencia intrafamiliar, de los cuales el 86% corresponde a mujeres víctimas. Si bien se presenta una disminución frente los dos años anteriores, los números continúan siendo alarmantes dada la persistencia y desproporcionalidad de los mismos, destacando además el alto número de casos de esta violencia en 2020, año en el que vivimos las restricciones por la pandemia y que implicó estar la mayor parte del tiempo en las casas.


Elaborado por: Oficina Pacífico. Fundación Paz y Reconciliación (Pares). Fuente: https://www.policia.gov.co/grupo-informacion-criminalidad/estadistica-delictiva


Lo mismo ocurre con el número de casos de delitos sexuales contra mujeres, que en el año 2022 sumó 106 casos, de los que el 76% de fueron contra mujeres, disminuyendo levemente en comparación a los años pasados.


Elaborado por: Oficina Pacífico. Fundación Paz y Reconciliación (Pares). Fuente: https://www.policia.gov.co/grupo-informacion-criminalidad/estadistica-delictiva


En la base de datos de Medicina Legal se encuentran detalladas las cifras de violencia de pareja, que para el año 2022 registró 108 casos en los que se evidencia un porcentaje aún mas alarmante, ya que en el 95% de los casos las víctimas fueron mujeres, respondiendo casi igual a las cifras de los últimos años.


Elaborado por: Oficina Pacífico. Fundación Paz y Reconciliación (Pares). Fuente: https://www.medicinalegal.gov.co/cifras-de-lesiones-de-causa-externa

*cifras preliminares


Ya para los delitos como desapariciones, el comportamiento se invierte, es decir, la mayoría de las víctimas son hombres, lo que podría tener correspondencia con las dinámicas del conflicto que se vive en Buenaventura y que en los últimos años tuvo un recrudecimiento. Se resalta que para el año 2022 las cifras preliminares que expone Medicina Legal muestran que seis mujeres se encuentran desaparecidas, claro que el número de hombres desaparecidos es alarmante, no obstante, las victimizaciones contra los hombres en contextos de conflicto no corresponden necesariamente a razón de su género.


Elaborado por: Oficina Pacífico. Fundación Paz y Reconciliación (Pares). Fuente: https://www.medicinalegal.gov.co/cifras-de-lesiones-de-causa-externa

*cifras preliminares


Así como con el número de desapariciones, para el caso de homicidios pasa igual, es decir, la mayoría de víctimas son hombres, lo que también puede tener correspondencia a la afectación por las dinámicas del conflicto entre grupos armados ilegales que hacen presencia en el territorio tanto urbano como rural, como lo hemos venido exponiendo desde la Oficina Pares Pacífico, y que para el año 2021 refleja un significativo incremento en el número de homicidios.


Elaborado por: Oficina Pacífico. Fundación Paz y Reconciliación (Pares). Fuente: https://www.policia.gov.co/grupo-informacion-criminalidad/estadistica-delictiva


Para el año 2022, de los siete homicidios en los que las víctimas fueron mujeres, se identificaron dos como feminicidios, frente a lo cual vale la pena resaltar que no todo asesinato de una mujer es catalogado como feminicidio, dados unos criterios específicos reconocidos en la Ley 1761 del 2015 por la cual se crea el tipo penal de feminicidio como un delito autónomo. Y según datos registrados por el Observatorio de Género de la Gobernación del Valle del Cauca (OGEN), también en los años 2020 y 2021 se presentaron dos feminicidios por año en Buenaventura.


Para el año 2022 hubo dos momentos de bastante consternación en Buenaventura, el primero fue el hallazgo de las extremidades de una mujer en el relleno sanitario de Buenaventura, que posteriormente se confirmó que sería de Lina Liceth Rivas, de 22 años; y el segundo momento, un mes después, se dio el hallazgo del tronco de otra mujer en la comuna 12. Si bien no se tiene conocimiento de que estos casos estén relacionados con el actuar de los grupos armados ilegales, la presencia de estos grupos en el territorio representa un riesgo aún mayor para las mujeres y miembros de la comunidad LGTBIQ+, dado que en contextos de conflictos las violencias basadas en género son usadas como instrumento de control.


Sobre las esposas púrpuras y la acción institucional


Las esposas púrpuras corresponden a la estrategia denominada Bogotá Ciudad Púrpura que busca implementar acciones para prevenir y eliminar las violencias contra las mujeres, de ahí que el color sea simbólico como un ícono de la lucha contra dichas violencias. Sin embargo, las críticas por parte de sectores feministas contra este tipo de símbolos recae principalmente en que son necesarias medidas que atiendan de forma estructural las causas que hacen que las mujeres no puedan acceder a protocolos y repuestas institucionales ágiles. Ideal sería que las mujeres no vivieran situaciones de riesgo y que al vivirlas encontraran respuestas óptimas, que no sean revictimizadas por parte de las instituciones que deberían protegerlas y que encuentren la ayuda necesaria para cada caso particular.


Por ejemplo, para el caso de Buenaventura, en 2019, con el acuerdo número 006, se creó la Secretaría de las Mujeres, Equidad de Género e Igualdad de Derechos del Distrito de Buenaventura Urbano y Rural, la cual tiene como objetivo “establecer y consolidar herramientas y procedimiento que faciliten la protección y la garantía de los derechos de las mujeres y dé impulso a la transversalización de la perspectiva de género antirracista y el enfoque diferencial. Pero a pesar de haber sido creada en el año 2019, solo hasta mayo del año 2022 por primera vez en un Consejo de Seguridad Distrital se presentó un informe de violencias basadas en género, que contó con la participación de Edna Ruth Sarria, secretaria de las Mujeres, con apoyo de la Consultiva de Mujeres.


Asimismo, el pasado 14 de octubre de 2022, en el desarrollo del Puesto de Mando Unificado por la Vida (PMUV), la Consultiva de Mujeres elevó una alerta sobre el papel que está llevando la Fiscalía en la recepción de denuncias, dado que se ha conocido sobre casos de mujeres jóvenes desaparecidas, además de acoso a niñas y adolescentes a las afueras de algunos colegios de la ciudad, que se teme correspondan a temas de trata de personas. Además, desde la Secretaría de las Mujeres se han hecho actividades pedagógicas en diversas zonas de Buenaventura, en las que han invitado a la comunidad a ser parte de los ejercicios de sensibilización sobre las violencias basadas en género.


Por otra parte, en las plataformas donde se consolida la información delictiva en Colombia, como lo son la página web de Medicina Legal y la Policía Nacional, no se relaciona de forma independiente el delito de feminicidio, el cual es un delito autónomo desde el año 2015, lo cual dificulta los ejercicios de seguimiento a dicha problemática.




Ya el análisis de qué tan suficientes son las medidas que se toman en territorios como el bonaverense para enfrentar las violencias basadas en género debe estar acompañado de un seguimiento constante a los indicadores que reflejan el comportamiento de los delitos resaltados, así como también la evaluación periódica a las rutas de atención dispuestas, a los protocolos diseñados y a las autoridades receptoras de las denuncias y que además hacen acompañamiento a las víctimas.


Recomendaciones no sólo de color púrpura


Aun cuando es posible reconocer los avances que se han logrado tanto a nivel nacional como local para atender las violencias basadas en género, así como también resaltar la disposición de las entidades por implementar el enfoque de género en muchas de sus estrategias, es importante hacerles un llamado a las autoridades para que:


- Fortalezcan los ejercicios de evaluación de riesgos a las mujeres que ya han denunciado ser víctimas de violencias basadas en género, con el objetivo de hacer un acompañamiento adecuado y así evitar los feminicidios.


- Actualicen los sistemas de información, registro y caracterización de las estadísticas delictivas, para que se puedan facilitar los ejercicios de seguimiento a las violencias basadas en género, especialmente en el caso de los feminicidios y en las inconsistencias de la información que se pueden presentar entre entidades.


- Dispongan mayores recursos para las entidades receptoras de denuncias de violencias basadas en género que permitan mitigar las situaciones que dificultan las denuncias. Además de reforzar los ejercicios formativos en temas de género a funcionarios y funcionarias, para así reducir las actitudes revictimizantes a las que se ven expuestas las mujeres y miembros de la población LGTBIQ+.


- Incrementen las campañas pedagógicas para la identificación de las violencias basadas en género y el reconocimiento de los canales de denuncia a los que pueden acceder las víctimas de dichas violencias. Así como también pedagogía frente a qué hacer si se es testigo de escenarios de riesgo para las mujeres y comunidad LGTBIQ+.


- Fortalezcan los canales de comunicación interinstitucionales para atender de manera integral a las víctimas de las violencias basadas en género, con especial cuidado cuando son casos que corresponden a violencias efectuadas por presuntos miembros de los grupos armados ilegales.

- Revisen la posibilidad de declarar un estado de emergencia de género nacional, como lo han venido proponiendo diversos sectores feministas, con la posibilidad de adelantar acciones urgentes frente a la existencia de las violencias basadas en género.


Finalmente, y de cara al año electoral local y regional que empieza, es crucial que se logre seguir posicionando en la agenda pública la importancia de la inclusión del enfoque de género desde una mirada interseccional en las propuestas y compromisos que asuman las candidaturas con la ciudadanía, para que se logre un gran acuerdo nacional que lleve a erradicar toda manifestación de las violencias basadas en género.

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