Los retos de seguridad para el 2017



En términos positivos la tasa de homicidio es la más baja en los últimos cuarenta años. Se ubicó en 24,4 por cien mil habitantes.

Como fue tendencia durante todo el año, a nivel rural el homicidio descendió de forma importante en varias regiones. También en la mayoría de ciudades el descenso fue la constante, aunque menos pronunciado.

Igualmente, en lo que tiene que ver con afectación por el conflicto armado los resultados son impresionantemente positivos: los ataques a la infraestructura energética se redujeron en más de un 80% comparado con los datos de 2012 o 2013. De hecho, la casi totalidad de los ataques contra la infraestructura fueron cometidos por el ELN y unos pocos casos por saboteadores locales.

Asimismo, en términos de heridos y muertos las reducciones son impresionantes. La siguiente gráfica muestra el comparativo anual de los miembros de la Fuerza Pública heridos en actos del servicio. Como se ve existe un descenso pronunciado desde que se produjeron los ceses unilaterales de las FARC y el cese bilateral.