Los efectos de la pandemia y la publicidad electoral

Por: Walter Aldana

Político social alternativo


A escasos mes y medio para la gesta electoral parlamentaria y de consultas presidenciales, en nuestro departamento del Cauca, la noticia no es el plan de gobierno de las y los candidatos, es el retiro de los postes del alumbrado público en los municipios, de lábaros y pasacalles, dos herramientas de visibilización de candidaturas.


Esta reacción la toman algunos pobladores no organizados. No es estrategia de campaña de ningún partido o coalición, es simplemente el rechazo a la utilización de grandes sumas de dinero en publicidad, por parte de varios candidatos.


Inició con el abucheo y el grito de: "que se queme, que se queme...", refiriéndose la comunidad a un globo del partido Cambio Radical, lanzado en los carnavales de Bolívar, Cauca, donde se ostenta un Guinness World Records en la confección de globos. Y, en el afán electoral, haciendo gala de la falta de tacto político, se pretendió sacar "ventaja" en un evento que a pulso las y los bolivarenses han construido para reafirmar su identidad y sentido de pertenencia cultural y social.


Un sector grande de la población afectada económicamente en sus ingresos por la pandemia, observa y evalúa este derroche de dinero representado en publicidad electoral, y lo siente como una afrenta a su realidad de merma, (incluso, a veces, de alimentación diaria). Lo anterior, se enmarca en un departamento donde el índice de pobreza es de 50.5 %, y de personas en condición de pobreza extrema es del 24.5%, según el DANE.


Como antónimo a la pobreza y en la coyuntura electoral, quienes conocen del costo de esa publicidad refieren que son cifras astronómicas las que deben invertir para lograr tal despliegue en su objetivo de copamiento y presencia territorial.


Se pretende hacer gala del "poder", la aplanadora electoral, con otros ingredientes tales como: imaginemos que algún avezado asesor recomendase solicitar a contratistas de una alcaldía o gobernación colocar en su perfil de Facebook la imagen de una candidata o candidato, con la amenaza vedada de la continuidad laboral.


La labor de quien hace análisis social y político es explicar las condiciones objetivas y subjetivas que influyen en el actuar de una comunidad, es por ello que considero que, así como el no conocer el precio de una docena de huevos fue el final del ministro Carrasquilla en el estallido social de abril del año pasado, me suena que el rechazo a la publicidad de ciertos políticos se verá refregado en las urnas el 13 de marzo.


 

*Las opiniones expresadas en esta publicación son de exclusiva responsabilidad de la persona que ha sido su autora y no necesariamente representan la posición de la Fundación Paz & Reconciliación al respecto.