Lo que nos robó la pandemia

Por: León Valencia, director – Pares


No voy a hablar de la vida que es la pérdida más dolorosa -en el momento en que escribo ya son 250.000 los muertos en el mundo y en Colombia 330- ni de los empleos, ni de la comida para millones de personas. Voy a hablar del grave robo de una ilusión: en el año 2019 se había iniciado un gran cambio político y social en Colombia, la pandemia ha truncado ese alentador proceso de renovación de la democracia.


Tres acontecimientos estaban sacudiendo la política en Colombia al iniciar el año 2020: la elección de alcaldes independientes de las estructuras tradicionales y jugados al cambio en las principales ciudades del país; una clamorosa, masiva e imaginativa protesta social que se lanzó a las calles a desafiar al gobierno de Duque; y la transformación del Congreso de la República en un escenario de grandes debates de control político, jalonado por unas bancadas independientes o de oposición que estaban logrando instaurar un parlamentarismo de facto en un país asombrosamente presidencialista.


Estos acontecimientos habían producido algo impensable a sólo un año y medio de que el uribismo volviera al poder: ese proyecto político estaba agonizando, Duque tenía no más del veinte por ciento de aceptación en todas las encuestas y un setenta por ciento de rechazo; en las mismas andaba el expresidente Uribe que, acosado por tremendos líos judiciales, lucía disminuido y replegado. El Centro Democrático, partido a la cabeza del gobierno, se deshacía en debates y rencillas internas.

El presidente Iván Duque parecía en boxeador que recibía una paliza en una esquina del cuadrilátero, mientras por detrás su entrenador lo insultaba y lo acosaba para que esquivara los golpes y arremetiera de verdad contra su rival.