Las relaciones de Santiago Uribe con ‘Los Doce Apóstoles’

Por: Redacción Pares


Todo comenzó a principios de los años 90 en Yarumal, Antioquia. Por ese entonces, empezó a gestarse un grupo dedicado a realizar ‘limpieza social’ en la región que, más tarde, sería denominado como ‘Los Doce Apóstoles’ por la prensa, pues, al parecer, uno de sus integrantes era el Sacerdote Gonzalo Palacios, quien fungía como párroco de la Iglesia las Mercedes de Yarumal.

De hecho, a Maria Eugenia López, una de las sobrevivientes de la masacre de Campamento, cometida por este grupo paramilitar, le dijeron cuando volvió al pueblo a buscar respuestas por el asesinato de su familia “Váyase de aquí que a usted ya la tienen ‘reseñada’”. También le dijeron que en el pueblo había un cura muy malo que ordenaba todos los crímenes de la zona.

En una entrevista publicada en la Revista Semana, la periodista Olga Behar, autora del libro Los doce apóstoles, dice que en ese momento el poder que detentaban los grandes hacendados y las personas pudientes de esa zona del país era atacado por sectores de la guerrilla que cometían secuestros y extorsiones. Como dice Behar, la justicia colombiana y las Fuerzas Armadas no operaban, eran incompetentes para dar esa batalla.

En este sentido, explica la periodista, comenzaron a configurarse y a legitimarse grupos de seguridad privada que después serían legalizados por el entonces gobernador de Antioquia, Álvaro Uribe Vélez, como por ejemplo los grupos CONVIVIR. “A partir de ahí, todos los sicarios y asesinos tenían armas legalizadas. Entonces, se legitimó esa forma de mantener el establecimiento por encima de la furia comunista subversiva”, puntualiza Behar.

Así entonces, nació el grupo ‘Los Doce Apóstoles’. Ese grupo hizo presencia en Antioquia entre 1992 y 1995 y, según la Fiscalía G