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Las protestas de la pandemia o las cifras de la indignación

Por: Giorgio Londoño Medina y Diego Hernando Jiménez. Investigadores Pares.


De acuerdo con la información registrada por PARES, a 47 días de la declaratoria de emergencia sanitaria se han presentado 173 protestas en 24 departamentos del país, lo que quiere decir que estas acciones han ocurrido a un ritmo promedio de 3,7 por día. En un artículo reciente, Ignacio Ramonet define a la pandemia de COVID-19 como un “hecho social total”; un fenómeno que convulsiona “el conjunto de las relaciones sociales, y conmociona a la totalidad de los actores, de las instituciones y de los valores”.


Particularmente, luego de la emisión del Decreto 418, del 18 de marzo, que da facultades al Gobierno Nacional y los gobiernos locales para expedir normas en materia de orden público, y ante el anuncio de varios mandatarios del inicio próximo de las medidas de aislamiento, se registró un aumento en el número de acciones de protesta.


De hecho, en el periodo comprendido entre el 18 y el 24 de marzo ocurrieron, al menos, 34 de estas acciones, lo cual corresponde al 19,7 % de todas las que ha sido posible identificar. A su vez, este primer periodo registró un pico crítico el 21 de marzo, fecha en la cual se llevó a cabo un cacerolazo pacífico nacional en varias cárceles del país.Fue durante esta misma jornada cuando fallecieron 23 personas en la cárcel La Picota de Bogotá, luego de que las protestas derivaran en motines y fuertes niveles de represión por parte de la guardia del INPEC.


Aumentan las protestas sociales


Estas acciones de protesta han tendido a incrementarse con el avance de la cuarentena preventiva obligatoria, que inició formalmente el 24 de marzo. Sin embargo, es importante resaltar que antes de esta fecha varias ciudades vieron la emergencia de una gran cantidad de protestas en las que se denunciaron riesgos e impactos de un aislamiento implementado sin medidas de mitigación drásticas.

Luego del 24 de marzo, con la declaratoria de aislamiento preventivo obligatorio para todo el país, han ocurrido 132 protestas que equivalen al 76,3% de todas registradas en las bases de datos de PARES. Foto: Cortesía.

En este segundo momento también se registra un incremento en el número de acciones, que llega a su punto máximo entre el 15 y el 17 de abril, fechas en las que se registraron al menos 31 hechos relacionados con reclamaciones de barrios populares de varias ciudades, en los cuales se ha reclamado por la ineficiencia en la entrega de ayudas alimentarias para sobrellevar la cuarentena.

En términos de distribución geográfica, por otra parte, las protestas se han presentado en el 75% de los departamentos del país (24), aunque la mayoría han tenido lugar en la capital, donde se ha registrado el 24% (41) de todas las acciones.


A su vez, otro 43,3% (75) de los hechos se han concentrado en siete (7) Departamentos: Bolívar (14), Cauca (12), Antioquia (12), Sucre (10), Cesar (10), Magdalena (9) y Norte de Santander (8). Como se verá más adelante, los motivos y agendas que se defienden, dependiendo del contexto, también incluyen demandas como, por ejemplo, frenar operativos de erradicación forzadas en el caso de Norte de Santander o la provisión del servicio de agua en La Guajira.

Gráfico 1: Pares.

Agendas de movilización


Dos grandes agendas o motivos de movilización han impulsado el 72,2% de todas las protestas registradas durante el desarrollo de la pandemia de COVID-19.


Por una parte, la “seguridad alimentaria”, categoría dentro de la cual se incluyeron varias acciones de comunidades que solicitan mercados y alimentos, denuncian condiciones de hambre y escasez en sectores populares, demandan celeridad con los procesos de entrega de ayudas humanitarias o denuncian hechos de corrupción, abarcan aproximadamente el 59,5% de las acciones registradas. Es decir, 103 protestas.


Sin embargo, por su carácter local, muchas veces este tipo de acciones son difíciles de identificar y, por ende, es muy posible exista un subregistro importante dentro del universo de datos analizados. A pesar de esto, el volumen de acciones es diciente de la importancia del problema social generado por el manejo de la pandemia.


Por otra parte, distintas acciones relacionadas con la categoría “salud y seguridad social” han sido registradas en el 12,7% de los hechos analizados, lo cual se traduce en 22 protestas ocurridas principalmente en Antioquia, Bogotá, Cauca, Tolima, Valle del Cauca y Boyacá. Dentro de esta categoría se incluyeron la mayoría de las protestas lideradas por personas privadas de la libertad que demandan soluciones efectivas a la situación de hacinamiento y a la crisis sanitaria que se vive en estos centros.


De acuerdo con los datos analizados, tan solo en un 20,23% de los casos registrados se presentaron disturbios o choques con la fuerza pública. En la contracara, las protestas en donde sí se presentaron disturbios, en su mayoría derivaron de aquellas que utilizaron los bloqueos como estrategias de movilización, abarcando el 48,57% de los casos que sí registraron violencia.


Aunque no ha sido posible recabar información suficiente, los registros dan cuenta de que parte importante de los enfrentamientos han sido desencadenados por las acciones de la fuerza pública, de cara al despeje de las vías bloqueadas.

Las protestas en donde se han presentado disturbios, en su mayoría derivaron de aquellas que utilizaron los bloqueos como estrategias de movilización, abarcando el 48,57% de los casos que sí registraron violencia. Imagen: Pares.

Los tipos de movilización


En el periodo estudiado se tiene un mayor registro de movilizaciones que acudieron a bloqueos pacíficos de vías, siendo estos el 50% de las estrategias registradas.


Por su parte, las concentraciones se ubicaron en el segundo lugar, con un 21%, y, finalmente, los cacerolazos representaron el 18% de las estrategias utilizadas. Entre estas tres (3) estrategias se distribuyó el 90% de todos los hechos.

Gráfica 2: Pares.

Aunque no ha sido posible recabar información suficiente, los registros dan cuenta de que parte importante de los enfrentamientos han sido desencadenados por las acciones de la fuerza pública, de cara al despeje de las vías bloqueadas.


¿Contra quiénes se dirigen estas movilizaciones?


Finalmente, las protestas se han dirigido principalmente en contra del poder ejecutivo. Cerca del 93% de los hechos registrados, equivalen a protestas en contra de alcaldías (67%) o de medidas derivadas de acciones u omisiones del gobierno nacional (26%). A estos dos actores le siguen los hospitales (instituciones públicas descentralizas) y gobernaciones. En la siguiente gráfica se evidencia esta distribución:

Gráfica 3: Pares.

Grandes interrogantes están abiertos. Tan solo hace unos meses, en el marco del Paro Nacional de 2019, varias regiones del país asistieron a una serie de procesos masivos de movilización (probablemente, los de mayor duración en la historia urbana del país), que develaron la inconformidad, no solo de sectores organizados de la sociedad civil, sino también de ciudadanos de a pie que salieron a las calles a mostrar su inconformidad, apoyados en redes barriales emergentes y relativamente espontaneas.


Este proceso ha generado grandes interrogantes y seguramente su continuidad se verá influenciada por el desarrollo de la emergencia sanitaria. Podría pensarse, por ejemplo, que las dinámicas de protesta y movilización “post-pademia” tengan como referente el manejo y consecuencias de la crisis, de igual manera que es posible que la movilización durante la cuarentena se esté viendo influenciada por los aprendizajes sociales del Paro Nacional de 2019.