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Las 5.000 personas que están sufriendo la guerra de la Segunda Marquetalia y el EMC en Caquetá

Por: Redacción Pares


Fotos tomadas de: El País


A comienzos de febrero el grupo disidente liderado por un disminuido Iván Márquez anunció su voluntad e intención de unirse a la Paz Total propuesta por el gobierno de Gustavo Petro. La ONU ha lanzado una investigación para comprobar si este grupo, conformado en su momento por firmantes de paz que renegaron del proceso, como Jesús Santrich, alias Romaña o el Paisa, sufrió una persecución judicial, un entrampamiento por parte de la fiscalía de Néstor Humberto Martínez. En caso de que sea así podría tener una segunda oportunidad en un proceso de negociación.


La Segunda Marquetalia a diferencia del Estado Mayor Central, se distanció de los acuerdos de la Habana firmados entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC en noviembre del 2016, por los problemas de implementación que se terminaron de ahondar durante la presidencia de Iván Duque. Tiene un componente mucho más político que los disidentes bajo el mando de Iván Mordisco.


Mientras tanto la guerra continúa. Desde mediados de febrero el EMC y la Segunda Marquetalia, se vienen disputando palmo a palmo las orillas del rio Orteguaza en Caquetá. Uno de los medios que más a estado pendiente de estos enfrentamientos es El Espectador. Ellos denunciaron que desde hace cerca de un mes cinco mil habitantes siguen confinados en estos sitios.


La Segunda Marquetalia se afincó en Caquetá por los Comandos de Frontera. Según InSitght Crime este grupo está compuesto “por las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y La Constru, un grupo posdesmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) que  busca mantener el control sobre el narcotráfico en el bajo Putumayo y la frontera con Ecuador”.


Los Comandos Frontera, adscritos a la Segunda Marquetalia, tienen entre sus funciones supervisar toda la cadena de producción de la coca. A punta de intimidación acorralan al que cultiva la planta. Ejercer control además sobre los cristaladeros y monopolizan la compra de la pasta base. Entre sus cabecillas están Giovanny Andrés Rojas, alias “Araña”. En el Putumayo el grupo con el que se pelea el territorio de manera encarnizada es con otra disidencia FARC, el frente Carolina Ramírez quien le rinde cuentas a Gentil Duarte. Ahora este campo de batalla se ha trasladado al Caquetá.


En este momento hay cinco mil personas a orillas del rio Orteguaza en Caquetá. Una de las afectadas por la situación fue entrevistada para el reportaje publicado hace unos días en El Espectador titulado Así se vive la guerra de la Segunda Marquetalia y el EMC por el control del Caquetá:  “Ya no sabemos qué hacer. Vamos a cumplir un mes quietos, sin producir nada para pagar el arriendo y los servicios, ni para un mercadito, y nadie sabe cuándo van a dar permiso para volver a navegar”.


Las confrontaciones arrancaron en esta zona en enero. El 22 de ese mes circuló un panfleto en donde se prohibía a embarcaciones navegar por los ríos Orteguaza y Caquetá. Los puertos de la zona ya empiezan a verse afectados. Se teme que pronto haya desabastecimiento de alimentos.


Se desconoce el número de bajas que ha habido en estos combates, lo único cierto es que la población está pidiendo que los dejen y que necesitan vivir en paz. En el marco de las negociaciones el territorio necesita tener la certeza de que ellos son lo más importante.

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