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La venganza de Gaviria en Córdoba

De: Daniela Garzón, Investigadora Nacional

Línea Democracia y Gobernabilidad


Desde que se rompió la coalición de gobierno de Gustavo Petro, con la salida del Partido Conservador y el Partido de La U, ha habido una guerra intestina entre el Gobierno Nacional y el presidente del Partido Liberal César Gaviria por el control del partido, que formalmente se mantiene dentro de la coalición. Tal disputa viene desde el año pasado, cuando una disidencia liberal encabezada por Andrés Calle se sumó prontamente a la campaña del Pacto Histórico, en detrimento de las decisiones de la Dirección Nacional de apoyar a Federico Gutiérrez en las elecciones presidenciales. Calle es representante a la Cámara por Córdoba y se posesionó como presidente de dicha corporación el pasado 20 de julio a pesar de que Gaviria tenía como candidato a Julián Peinado.


Esa disidencia liberal, que hoy se materializa en la Cámara de Representantes, le ha permitido a Petro, entre otras salvar su reforma a la salud, pues en su primer debate en Comisión Séptima fue la representante María Eugenia Lopera, ficha de Julián Bedoya, quien votó favorablemente para que esta pudiera pasar a segundo debate, aún cuando Gaviria se opusiera y dijera que el liberalismo no iba a votar tal reforma.


Esta pelea tiene hoy un correlato interesante en el departamento de Córdoba. Allí, uno de los candidatos a la gobernación es Gabriel Calle Aguas, hermano de Andrés e hijo de Gabriel Calle Demoya. Calle Demoya fue alcalde de Montelíbano, denunciado por Pares por su vinculación con presuntos hechos de corrupción de la empresa de economía mixta Jaguazul, y hoy busca de nuevo ese cargo.


Calle Demoya ostentaba hasta hace muy poco una curul en el concejo de Montelíbano, pues perdió la alcaldía hace cuatro años, y siempre ha estado avalado por el Partido Liberal. Pero el liberalismo está dividido en Córdoba entre el senador liberal Fabio Amín y Andrés Calle. Amín es de línea oficialista, es decir cercano a Gaviria, y el partido ha decidido coavalar la candidatura del contrincante de Gabriel Calle a la gobernación, Erasmo Zuleta Bechara. Con ello, Zuleta Bechara tiene hoy en la baraja de los partidos que lo avalan al Partido de La U, el Partido Conservador y el Liberal. Eso significa que, si el partido no libera a sus congresistas, Andrés Calle esté impedido para hacerle campaña a su hermano, por el riesgo de verse sancionado por doble militancia.


Foto tomada de la cuenta de Twitter de Erasmo Zuleta


A su vez, Amín ha retenido el aval de Gabriel Calle Demoya a la alcaldía de Montelíbano, en un episodio que muestra con claridad lo que sucede dentro de un partido político cuando se desafía su jefatura. César Gaviria ha sido muy claro en decir que el Gobierno se equivoca al querer saltarse su papel de cabeza del liberalismo, y en este tipo de decisiones se muestra el gran poder que tiene quien es responsable de otorgar los avales, a pocos días de que se cierren las inscripciones para las elecciones regionales de octubre. Calle Demoya tampoco podría hacerle campaña a su hijo, si finalmente logra que su aval para lanzarse a la Alcaldía de Montelíbano sea oficial.

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